Rendirán cuentas
Los miembros de la junta asesora del papa Francisco sobre abuso sexual por parte de religiosos dijeron que desarrollarán protocolos claros y efectivos para hacer que los obispos y otras autoridades eclesiásticas rindan cuentas si no denuncian supuestos abusos contra menores.
Grupos de víctimas han censurado desde hace tiempo al Vaticano por negarse a sancionar a cualquier obispo o superior que encubriese a religiosos que violaron o vejaron a niños. Consideran que atribuir responsabilidades es una de las cuestiones principales que enfrenta el pontífice y que constituirá una prueba clave sobre la eficacia de su nueva junta asesora.
Francisco anunció en diciembre la creación de la comisión y designó a sus miembros en marzo después de haber sido criticado inicialmente por haber supuestamente ignorado la cuestión del abuso sexual. Los ocho miembros de la comisión -cuatro son mujeres- se reunieron por primera vez esta semana en el hotel papal del Vaticano para debatir el alcance de su trabajo y sus miembros futuros.
En un informe a la prensa ayer, el cardenal Sean OMalley, arzobispo de Boston, dijo que las leyes actuales de la Iglesia pueden responsabilizar a los obispos si no protegen a los niños, pero agregó que dichas leyes no han sido suficientes hasta ahora. Evidentemente nuestra preocupación consiste en asegurarnos de que haya protocolos claros y efectivos para lidiar con las situaciones en que los superiores de la Iglesia no han cumplido con sus obligaciones, dijo OMalley.