Su madre les celebra la vida
La delicada separación quirúrgica hace 10 años de dos siameses filipinos no fue perfecta, pero la madre de los niños dice que su mera supervivencia es razón suficiente para celebrar el aniversario.
Cuando nacieron, los médicos en mi país me dijeron: Tienes que escoger cuál vive, dijo Arlene Aguirre. Yo les dije: No puedo escoger. Los médicos aquí (en Estados Unidos) no pidieron que escogiese. Los niños, que tienen ahora 12 años, nacieron unidos por la cabeza, incapaces de sentarse, pararse o comer normalmente, ni siquiera mirarse.
Una vez que el caso fue aceptado por el Hospital Pediátrico en el Centro Médico Montefiore en Bronx, Nueva York, dejar unidos a Carl y Clarence no era una opción.
Si ellos no hubiesen acudido a nosotros cuando lo hicieron, se habrían debilitado y muerto, dijo el doctor Robert Marion, pediatra de los niños, quien planea estar hoy en el hospital para celebrar el aniversario de la separación. Estoy orgulloso de haber sido parte de esto.