Temblor acabó con su sueño
Los diez años que Manuel Simón Méndez pasó trabajando en Estados Unidos quedaron convertidos en escombros tras el fuerte sismo de magnitud 6.4 en escala de Richter que se registró el lunes en Guatemala y que hasta ahora ha dejado un muerto y más de 20,000 afectados.
Originario de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, una de las regiones más dañadas por el temblor, Méndez, de unos 50 años, relató a la radio local Emisoras Unidas que el movimiento telúrico acabó con su sueño.
Este guatemalteco, uno de los miles de damnificados por el sismo, comentó que estaba a punto de inaugurar su casa de dos niveles, la cual había construido recientemente como un patrimonio para el municipio y su familia.
Dios me la dio y Dios me la quitó, dijo un desconsolado Manuel, y manifestó que es lamentable perder una casa así como la que perdí.
De acuerdo con su breve relato, había invertido un millón de quetzales (unos 129,000 dólares) que logró ahorrar durante 10 años de intenso trabajo en EE.UU.