mundo -

Wuhan intenta olvidar un año después las heridas que dejó el horror

Desde el 8 de abril, Wuhan ha ido renaciendo poco a poco y ahora vuelve a ser una ciudad casi normal, con una animada vida cultural y nocturna.

Javier García/ EFE

 

Wuhan, la gran urbe china que de la noche a la mañana se vio por sorpresa aislada y confinada, tras ser la primera en sufrir el virus que aún se cierne sobre el mundo, trata hoy todavía de recuperar su vida con mucha precaución, entre heridas que tardarán tiempo en superarse.

A las diez de la mañana del 23 de enero de 2020, esta ciudad de 11 millones de habitantes despertó totalmente clausurada, con sus accesos cerrados, las calles desiertas y la gente metida en sus casas, en medio del pavor por una enfermedad de la que se sabía bien poco.

En los primeros momentos del inédito aislamiento, algunos todavía pudieron salir a comprar comida en las pocas tiendas que permanecieron abiertas, pero al poco éstas también cerraron y nadie se movió de sus cuatro paredes en semanas.

Llegaron los días más terribles: los enfermos se multiplicaban y los hospitales, sin medios ni personal suficiente para luchar contra un virus casi desconocido entonces, no daban abasto para atender a todos los ciudadanos que mostraban síntomas.

Muchos eran devueltos a casa sin un diagnostico claro y algunos murieron allí sin saber siquiera de qué, o sufrieron solos y en silencio la enfermedad, sin apenas información sobre su alcance o sus eventuales secuelas.

Leer también: Le dan libertad a Carlos Outten, diputado colonense del Parlacem Centroamericano

 

EL PÁNICO A LO DESCONOCIDO Y EL HAMBREEl miedo a lo desconocido y la falta de comida fueron la mayor preocupación de los wuhaneses esas primeras semanas, según los testimonios recogidos por Efe estos días entre decenas de habitantes de la ciudad.

En los primeros compases, con las tiendas de alimentación cerradas y todo el mundo confinado, las autoridades todavía no habían podido organizar la enorme operación logística de repartir alimentos en cada domicilio de la ciudad por lo que mucha gente recuerda el hambre.

Además, eran los primeros en enfrentarse a un virus nuevo que se cebó con ellos, sin apenas experiencias previas más que la del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS), otra enfermedad causada también por un coronavirus que había afectado a China en 2003.

"La gente no tenía información, no sabía qué era exactamente el virus ni cómo se podía contraer y eso generó mucha ansiedad", explica a Efe la psicóloga Li Geng, que trabajó sin descanso voluntariamente durante el confinamiento con los wuhaneses.

"Era como enfrentarse a algo invisible e impredecible, no sabíamos si de repente nos íbamos a contagiar todos o si algún día podríamos salir de casa", afirma Yu Xingwen, una joven estudiante de medicina que pasó el confinamiento con su familia en el piso 23 de una de las miles de torres de viviendas que pueblan Wuhan.

Entre los que contraían el covid, el problema era otro, explica la psicóloga Li: "tenían miedo a la muerte o a las secuelas que podía dejar la enfermedad, desconocidas entonces, algunas todavía ahora".

Cuando uno está ingresado en un hospital, al menos cuenta con la compañía del personal sanitario y la confianza de saberse en manos de profesionales, pero cuando se está solo en casa o -en el mejor de los casos- con familiares, cualquier síntoma extraño se convierte en una alerta inquietante.

 

 

"MI PADRE MURIÓ SOLO EN SU CASA""Mi padre murió solo en su casa, no culpo a nadie, no había camas en los hospitales y cada día venía un médico a verle, se desvivieron para atenderle pero era mayor y no pudo ser", relata a Efe Wei Douyong (nombre ficticio), de 45 años, una de las pocas personas que se atrevieron a detallar el sufrimiento de aquellos terribles días.

La madre de Wei había fallecido dos años atrás y su padre, de 78 años, vivía solo en un apartamento de Wuhan, aunque el hijo buscaba una solución habitacional alternativa desde hace meses.

Esos momentos terribles duraron poco más una semana, el tiempo que tardó China en construir el hospital de campaña de Huoshenshan, uno de los dos que levantó en tiempo récord en la ciudad con módulos prefabricados para paliar la falta de camas hospitalarias.

El 2 de febrero, cuando se terminó en diez días la construcción de Huoshenshan, el Ejército chino ya transportaba material y personal médico a Wuhan para su apertura al día siguiente.

Luego llegaron cientos de médicos y sanitarios de varias provincias chinas, además de equipos de protección, mascarillas y material necesario para el personal médico, que los primeros días trabajaron sin descanso para comer o incluso para ir al servicio, ante la falta de trajes protectores de recambio.

La psicóloga nos cuenta que cuando el confinamiento acabó, el 8 de abril, algunos doctores y enfermeras tenían pavor de recordar los momentos terribles que habían vivido."Es habitual en una situación traumática. Preferir no recordar y mirar para adelante en lugar de hacia atrás", explica.

Solo hace falta charlar un rato con cualquiera en las calles de Wuhan para palpar algo parecido: la mayoría de la gente no quiere hablar y la que accede pasa enseguida por encima de los recuerdos para destacar lo "bien que está ahora la ciudad" que la gran mayoría considera "la más segura del mundo".

Y se dio una categoría más de sufrimiento psicológico, dice Li: la de quienes pasaron la enfermedad y se curaron pero temen ser rechazados, que la gente no les acepte o les cuelgue para siempre el estigma del covid.

"Tratamos muchos casos de esos durante la cuarentena, pero también después e incluso alguno ahora, es una preocupación persistente", comenta la psicoterapeuta.

Leer también: Detectan inusual arribada de tortugas en playa de Los Santos

 

UN NADADOR QUE ALIVIÓ EL CONFINAMIENTO EN EL YANGTSÉDesde el 8 de abril, Wuhan ha ido renaciendo poco a poco y ahora vuelve a ser una ciudad casi normal, con una animada vida cultural y nocturna, aunque nadie se quite la mascarilla y la precaución se palpe en cada momento y cada conversación.

Quedan muchas heridas todavía por cicatrizar y la capital de Hubei aún está lejos de ser la misma que antes.

Con todo, muchos wuhaneses salieron hoy, pese al cielo encapotado, a curiosear por las calles comerciales o pasear por sus hermosas playas fluviales junto al río Yangtsé, donde se veían también pescadores con caña.

Zou Liang, un diseñador wuhanés, de 40 años, que trabaja en el departamento de urbanismo municipal, se atrevía incluso esta mañana -cuando los termómetros marcaban 5 grados- a zambullirse en las frías aguas del Yangtsé y nadar en paralelo a la orilla durante más de media hora.

"Estuve nadando aquí todos los días durante el confinamiento, burlaba las barreras y los controles para venir, me gusta mucho nadar", afirma sonriente a Efe nada más salir del agua.

Zou se muestra "feliz de que aquello haya pasado" y no tiene miedo de que el virus "pueda volver a Wuhan", pese a los rebrotes actuales en el norte del país, los peores desde marzo de 2020.

"China está muy preparada y los está combatiendo muy bien", dice, antes de despedirse y zambullirse de nuevo en las aguas del colosal río de Asia. 

Leer también: Bebé abandonado sigue bajo observación médica... investigan el caso 
Etiquetas
Más Noticias

Deportes Los campeones del Mundial 2026 recibirán un anillo como en los deportes estadounidenses

Deportes 50 millones de dólares para el campeón, el mayor premio de la historia

Fama Omar Alfanno se suma al concierto de Farruko en Panamá

El País Monagrillo recibe a productores en la Feria Nacional del Ganado Lechero

El País Sector piñero de Panamá Oeste impulsa su competitividad internacional

Fama Miah Catalina denuncia amenazas por DM y asegura que 'todo está escrito'

El País Presidente de Panamá envía mensaje de aliento a Guatemala y México tras fuertes sismos

Mundo Sismo de magnitud 7,4 en el sur de México provoca evacuaciones en Chiapas

Deportes Argentinos agotan vuelos para viajar a la final ante España del Mundial 2026

Deportes Cientos de colores han dado luz a las carreras

El País Joven de 18 años se convierte en la víctima 54 por violencia en Colón

Deportes Panamá conquista medallas de plata y bronce en el Campeonato Panamericano de Sambo

Deportes Camiseta que Pelé usó en final del Mundial de 1958 se subasta por 4,9 millones de dólares

Mundo Sebastián Corro, el 'topito' venezolano de diez años que salvó a dos mascotas tras sismos

El País Cae uno de los principales sospechosos de la Operación Pandora

Deportes Milei respalda reclamo de jugadores argentinos por Malvinas: 'Válido y lícito'

El País Más de 300 policías custodiarán las fiestas de Santa Librada en Las Tablas

Fama ¡Tremendo regalito! Don Pablo Mures celebra su cumpleaños estrenando una nueva nave

El País Frustran robo a tienda y capturan a seis presuntos delincuentes en Donoso

Mundo 'Le llegó el karma', dice senadora paraguaya sobre Mbappé tras la eliminación de Francia

El País Padres levantan medida de presión, regresarán las clases en escuela de Pocrí

El País IDAAN inicia perforación de nuevos pozos para enfrentar histórica crisis de agua en Atalaya

El País Encuentro Mulino-Sheinbaum se centró en la Neutralidad del Canal, integración regional, comercio, inversiones y cooperación

El País Río Chame y planta potabilizadora vuelven a encender las alarmas

Relax Panamá inaugura una exhibición con un auténtico tren usado durante el Holocausto

El País El clima golpea la producción en Panamá del café más caro del mundo, mas no su calidad

Mundo ¿Los despidió un algoritmo? Meta enfrenta demanda por presunto uso de IA para seleccionar empleados a despedir