- El conjunto chiricano volvió a la palestra de equipo poderoso.
n uno de los años más exitosos del béisbol panameño, la fanaticada se tuvo que resignar para despedir a los dos mejores grandes ligas que ha dado el país.
Después de superar una lesión en la rodilla derecha que atentó con su continuidad, el cerrador panameño Mariano Rivera fue el protagonista de uno de los retiros más emotivos en el mejor béisbol del mundo. Aquel 22 de septiembre, más de 30,000 personas fueron testigos en el Yankee Stadium cómo una de las leyendas vivientes de este deporte se despedía después de 19 campañas con el uniforme de los Yanquis de Nueva York, con el que ganó cinco anillos de Serie Mundial.
El chorrerano acabó su carrera con marca de 82-60 y con una efectividad de 2.21. Además, de 652 salvamentos para ser el líder histórico de este departamento en las Grandes Ligas.
"El Caballo" dice adiós
Al terminar su contrato de seis años y 100 millones de dólares en 2012, el cañonero coclesano Carlos Lee no pudo negociar un pacto de dos años, por lo que decidió poner fin a una carrera. El último equipo con el que tuvo conversaciones fue con los Orioles de Baltimore que le ofrecían una sola campaña.
Lee acabó su camino en las Grandes Ligas como el mejor bateador panameño en varios departamentos, entre ellos el de dobles (469), cuadrangulares (358) y en empujadas con (1363). Mientras, en anotadas e imparables, solo es superado por el inmortal Rod Carew.
En sus 14 campañas jugó para cinco equipos (Medias Blancas, Cerveceros de Milwaukee, Vigilantes de Texas, Astros de Houston y Marlins de Miami).
Muestran jerarquía
La novena de Panamá Metro logró, con un buen béisbol, su bicampeonato al superar en cinco partidos al gran equipo de Chiriquí Occidente, que llegaba en su primera final en la historia.
El último partido de la serie final, que se jugó en el estadio nacional Rod Carew, los metropolitanos mostraron su contundencia y madurez en momentos importantes, al superar 12-0 a Occidente.
Este fue el segundo título de José Murillo III en esta categoría, para seguir con la dinastía exitosa de su familia.
Este fue el campeonato 18 de los capitalinos en la categoría juvenil desde su división en el año de 1975.
Acabó la sequía
El conjunto chiricano volvió a la palestra de equipo poderoso, al acabar una sequía de nueve años sin títulos de la categoría mayor, tras arrebatarle la corona Bocas del Toro en el séptimo y último partido de la serie final.
En ese encuentro, el veterano Keneth Batista lanzó 7.2 episodios, en los que permitió solo seis imparables y una carrera. Esto fue complementado por una gran ofensiva oportuna y contundente en todo el certamen.
En este campeonato sobresale el nombre de Aristides Bustamante, quien logró su cuarto título en los últimos seis años. Los tres anteriores los había logrado con Los Santos (2008, 2009 y 2011).
No defraudan
Las categorías menores siguen con su cosechas de títulos de manera arrolladora. Sin importar el formato de Pequeñas Ligas o de Copabe, Panamá logró los objetivos planteados en el diamante.
La novena de Aguadulce volvió a enamorar e ilusionar a todo un país, al volver a ganar el Campeonato Latinoamericano que le permitió regresar por segundo año consecutivo a la Serie Mundial de Williamsport, Pensilvania. Los dirigidos por Luis González mostraron una vez más su calidad al quedar a un paso de la final internacional, tras sucumbir 4-2 ante México.
Mientras, en Bangor, Maine, la bandera panameña quedó en lo más alto, gracias a la gran actuación del equipo de Herrera que se paseó de manera invicta, y ganó los seis partidos del torneo. La final no pudo ser más dramática, al vencer 2-1 a Kennett Square. En este encuentro, Javier García lanzó una verdadera joyita de pitcheo, lanzando los siete episodios y recetando nueve ponches.
En otra cita mundialista, pero de la Federación Internacional de Béisbol, Panamá obtuvo un honroso quinto lugar en el II Copa del Mundo de Béisbol Sub-12, que se jugó en Taiwán.
Otro buen desempeño tuvo la selección sub-15 de Panamá, que logró su clasificación al Mundial al quedar entre los cuatro primeros lugares en el Torneo Panamericano. Este equipo estuvo bajo la dirección de Francisco Gutiérrez.
Si esto fuera poco, la selección sub-21 se lució, y con un béisbol agresivo y una ofensiva demoledora se adjudicó el primer Campeonato Panamericano que se realizó en suelo patrio. En la final superaron sin mayores sustos 10-2 a Puerto Rico, en el estadio Rico Cedeño de Chitré.
Este fue otro éxito de Rodrigo Merón, quien venía de ganar por dos años consecutivos el Mejor Director del Campeonato Mayor con la novena de Panamá Oeste.
No se quedaron atrás
La selección panameña de béisbol se impuso 6-0 a Venezuela, con lo que obtuvo la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos, que se celebraron en Perú.
El lanzador panameño Alberto Acosta logró mantener en las nueve entradas del encuentro la pizarra sin hits ni carreras.
Este elenco istmeño estuvo bajo la dirección de Aristides Bustamante.









