Nunca nadie podrá estar en contra de que Chiriquí es un equipo de mucha tradición y respeto en el béisbol panameño. Acostumbrado a marcar entre los cuatro grandes en los diferentes campeonatos, tanto en la categoría mayor y juvenil.
Es por esta razón, que vale su peso en oro, por la que solo se piensa en una palabra cuando la novena chiricana no llega a alcanzar este objetivo: fracaso.
Y precisamente son estas siete letras las que hoy comienzan a tocar con más fuerza la puerta de la tropa del Valle de la Luna cuando se reanude esta noche la serie de seis del Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil 2016, dedicado a Ramón Monchi Webster.
En el papel, el panorama luce tenebroso, oscuro, poco alentador para los dirigidos por el chiricano Fabio Saldaña, luego de una primera etapa en la ronda de seis para el olvido, en la que terminaron últimos en la tabla de posiciones, al no ver la luz en sus cinco presentaciones.
Este resultado lleva a los chiricanos a abrazar con desesperación la consigna ganar o morir en cada uno de los cinco partidos que le restan, de lo contrario, estarían firmando otra campaña para el olvido en la categoría juvenil.
El calendario de la recta final de esta ronda detalla que Chiriquí disputará tres partidos en casa de forma consecutiva, contra Panamá Metro (viernes), Los Santos (sábado) y Herrera (domingo).
Los otros dos juegos serán fuera de casa, hoy (7:00 p.m.) ante Coclé, en el estadio José Antonio Remón Cantera de la ciudad de Aguadulce, y el lunes 15 de febrero contra Chiriquí Occidente, en el estadio Glorias Deportivas Baruenses de Puerto Armuelles.
Cabe mencionar que los cuatro mejores equipos de esta serie de seis avanzarán a la semifinal de la versión XLVII del Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil.









