El "kaiser" del fútbol alemán, Franz Beckenbauer, se despidió ayer como columnista del diario "Bild", el más leído de Europa, con un artículo en que rechaza las acusaciones de corrupción en la adjudicación del Mundial 2006 a Alemania.
"Alemania no compró el Mundial. Ni quisimos corromper a nadie ni corrompimos a nadie", afirma Beckenbauer, quien fue presidente del comité organizador del torneo y una figura clave en el caso.
La leyenda del fútbol alemán afirma no poder dar explicaciones más concretas sobre el asunto.









