El cerrador estelar cubano Aroldis Chapman, llegó al campo de primavera de los Rojos de Cincinnati cuatro días después de haber sido operado tras recibir el golpe de una pelota de línea cuando estaba en el montículo.
Chapman, a pesar de mostrar los efectos de la intervención quirúrgica en sus ojos, llegó sonriente y animó a sus compañeros tras confirmarle que se encontraba mucho mejor y más optimista que nunca de volver pronto al campo de juego.
"Me siento mejor de lo que esperaba", declaró el cerrador zurdo cubano. Chapman llevaba puesto un gorro, que le cubría los puntos de sutura que recibió tras completarse la cirugía en la que acomodado para que pudiera cubrir los puntos de sutura que recibió tras la cirugía.
Chapman, de 26 años, tuvo que pasar por el quirófano el pasado jueves tras sufrir la fractura de un hueso encima del ojo izquierdo, luego que en la noche previa fue alcanzado por el batazo del receptor venezolano Salvador Pérez de los Reales.









