José Mourinho, entrenador del Chelsea, volvió a vivir una jornada aciaga con su equipo y fue eliminado de la Copa de la Liga de Inglaterra tras perder en los penaltis ante el Stoke City, protagonista de una de las dos sorpresas de unos octavos de final que sentenciaron al Arsenal tras sufrir una contundente derrota por 3-0 frente al Sheffield.
El técnico portugués no consigue enderezar el rumbo de su equipo. Si antes del choque ante el Stoke tenía un ultimátum para la próxima jornada de Liga, en la que se enfrentará al Liverpool, después parece claro que Mourinho jugará el fin de semana un partido decisivo para su futuro.
Su eliminación ante el Stoke City agudizó una crisis que parece no tener fin. El fin de semana pasado perdió 2-1 ante el West Ham para colocarse en la décimo quinta plaza a solo cinco puntos del descenso, una situación preocupante para el vigente campeón de la Premier League.
Mourinho no quiso arriesgar y jugó con muchos de sus mejores hombres. No faltaron John Terry, Diego Costa, Willian, Eden Hazard, Oscar, Ramires o Gary Cahill, aunque otros como Cesc Fabregas, Nemanja Matic o Asmir Begovic se quedaron fuera hasta de la lista de convocados.









