Andrés Iniesta, capitán del Barcelona, destacó ayer el partido "muy muy bueno" y "francamente completo" de su equipo contra el Real Madrid, al que goleó por 4-0 en el Santiago Bernabéu, aunque apuntó que no es "para nada determinante" para la Liga y recordó que todavía queda "muchísimo".
"Las sensaciones son muy buenas. Creo que hemos hecho un partido francamente completo en todos los sentidos, a la hora de tener el balón, a la hora de buscar la superioridad, les hemos dado pocas opciones a ellos, no hemos cometido muchas pérdidas de balón y hemos sido muy efectivos. Hemos hecho un partido muy muy bueno", declaró Iniesta.
"Ya dije que lo único que nos interesaba era ser nosotros mismos. Creo que lo hemos hecho", continuó el capitán del Barcelona, que repasó que su equipo quería "ganar lo primero" y que después "cuanta mayor diferencia de goles mejor porque el Madrid en su campo siempre te genera mucho, y cuanta más distancia haya mejor".
Iniesta, "agradecido a la gente" por los aplausos con los que le despidió el Santiago Bernabéu cuando fue sustituido en la segunda parte, descartó que esta victoria sea decisiva para la lucha por el campeonato.
Culpa para todos
Por su parte, Rafael Benítez, entrenador del Real Madrid, afirmó, tras perder 4-0 ante el Barcelona, que todos tienen "parte de culpa" de la abultada derrota que sufrió el conjunto blanco ante los hombres de Luis Enrique Martínez.
"Siempre que se gana y se pierde, todos tenemos parte de culpa. Lógicamente nos duele, y mucho, perder de esta manera ante un equipo como el Barcelona, pero hay que unirse, trabajar y mejorar para el próximo partido y seguir en la pelea por la Liga. Me preocupa recuperar pronto al equipo desde el punto de vista anímico", comentó.
Además, declaró que no hablaría "de actitud" como clave para explicar el 4-0 y afirmó que su equipo cometió muchos errores que después pagó a lo largo de los noventa minutos del encuentro.
"Eso nos ha complicado. La ocasión de Marcelo en el segundo tiempo podría haber cambiado el partido. Pero hemos pagado los errores y era más difícil remontar desde el punto de vista anímico".
"En el descanso, hemos hablado para mejorar y buscar ese gol (el Real Madrid perdía 2-0). Ahí todo el equipo ha mostrado rabia para empezar y hemos vuelto bien, pero al final del partido, cuando pierdes de esta manera, ya no hay mucho que decir. Lo que hay que hacer es prepararse desde el punto de vista anímico", insistió.
Respecto a su decisión de elegir para el once inicial a James Rodríguez y a Karim Benzema y sentar en el banquillo a Casemiro, indicó que su intención era contar con jugadores de experiencia y calidad para manejar el duelo.









