Ricardo Clarke tuvo un debut participativo pero poco productivo con la Roja la noche del miércoles, en la victoria sobre El Salvador 1-0, en un partido de fogueo jugado en el estadio Maracaná.
Clarke, el único legionario en la convocatoria, partió como titular utilizando el número 16 en su espalda.
Cuando corrían los primeros minutos del duelo, el delantero del Zamora venezolano tuvo su primer contacto con el esférico como seleccionado nacional e hizo una buena apertura a la banda derecha de primera intención.
El otrora Sporting San Miguelito, quien buscó permanentemente asociarse, vivió sus mejores momentos cuando salió del área para caer por el costado derecho y buscar algún pase filtrado o una pared en corto.
Al minuto 12, desde la derecha, llegando a línea de fondo, mandó un pase raso al área, que a punto estuvo de encontrar destinatario. Mientras, al 21, desde el mismo sector, aunque un poco más retrasado esta vez, le dio una buena habilitación a Josiel Núñez, quien no pudo concretar la anotación, aunque cerca estuvo de hacerlo.
Con algo de fortuna, al 34, pudo haberse estrenado en la faceta de goleador con la Roja. El esférico, dentro de zona de peligro, rebotó en su pierna, entre un mal despeje y una reacción instintiva suya. Iba con destino al arco el balón, pero con poca fuerza, por lo que la defensa rival consiguió sacarlo a tiempo del área.
En la segunda mitad, la acción más importante por parte de Clarke se registró esta vez por el costado izquierdo (minuto 55). El atacante buscó la devolución de una pared, empero, el pase que tenía que llegarle fue antes bien cortado.
Acabó al 66 el cotejo para Clarke. Al ver en el tablero el número de su dorsal agachó la cabeza, luego empezó a trotar suavemente hacia la línea lateral, donde esperaba Carlos Small para sustituirle. Antes, con el pulgar arriba, respondió a los compañeros que le felicitaban por su partido. Saludó a Small y terminó su recorrido chocando la mano del seleccionador del conjunto istmeño, Hernán Darío El Bolillo Gómez.









