Tremendo susto se llevó el torpedero panameño Johan Camargo, al sufrir el martes una lesión poco usual en el inicio del juego entre los Bravos de Atlanta y Filis de Filadelfia, en el SunTrust Park.
Al escuchar el grito de "play ball", el metropolitano salió trotando hacia la línea de primera base, donde se inclinó para tocar el terreno. En ese momento, el istmeño tropezó y quedó tendido en el diamante, con muestras de dolor.
Tiempo después, la organización de los Bravos de Atlanta reveló que la resonancia magnética indicó que Canmargo solo había sufrido una contusión ósea. Originalmente, la franquicia comentó que se trataba de una hiperextensión de rodilla.
Camargo, de 23 años, quien usaba muletas después del duelo, atribuyó la lesión a la "mala suerte".
"Hago lo mismo en cada juego", dijo Camargo, quien podría estar dos semanas en la lista de lesionados.
Camargo salió del terreno con ayuda del kinesiólogo del equipo, Jim Lovell, y del "coach" de la tercera base, Ron Washington.
Esta campaña, el istmeño batea para .292, con tres cuadrangulares y 19 carreras empujadas.
Otro que quedó sorprendido por esta extraña lesión fue el director de los Bravos, Brian Snitke, quien comentó que jamás había visto que alguien se lastimara al entrar al terreno.
"¡Vaya forma de comenzar el día!", dijo Snitker, luego de la derrota de los Bravos, que cayeron por 5-2 ante los Filis.
Estará fuera por 10 días.
¡Vaya forma de comenzar el día!
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partidos ha jugado Camargo.
Es mala suerte. Hago lo mismo en cada juego.









