Con tres goles de un Cristiano Ronaldo estelar y abundantes dosis de épica, el Real Madrid derrotó ayer de local y por 3-0 al Wolfsburgo y se clasificó por sexto año seguido a semifinales de la Liga de Campeones, culminando su propósito de remontar el marcador adverso del partido de ida.
El cuadro alemán, que disputó los cuartos de final de la Champions por primera vez en su historia, no logró rentabilizar la victoria por 2-0 conseguida la semana anterior en su estadio, y vio como Cristiano volteó el resultado global con tantos a los 16, 17 y 77 minutos, engordando de paso su estadística como máximo cañonero del torneo continental, con 16 dianas actuales, y también el histórico, donde ostenta 93 goles.
"Cristiano merecía una noche así. Él solo se reivindica. Es nuestro ícono, siempre lo da todo y el equipo lo nota", declaró el capitán, Sergio Ramos, tras el sexto triplete de la temporada de CR-7 y el cuadragésimo de su carrera.









