Jorge Castelblanco tenía la meta a unos 40 pasos. En ese momento, extendió los brazos, clavó la mirada al cielo y a los segundos se persignó para darle gracias a Dios, mientras que el público lo premiaba con aplausos y silbidos impregnados de respeto y felicidad.
A su paso lento, lógico por el cansancio de recorrer 42.2 kilómetros, le salió el presidente del Club de Corredores del Istmo, Gregorio Beby Miró, quien hizo el gesto de ¡choca esos cinco!, a lo que el atleta panameño no se negó.
Otros dos saludos más lo pusieron al frente de la cinta que debía cruzar para que le regalara a la tierra del Canal la decimonovena victoria en la historia de la Maratón Internacional Ciudad de Panamá y así acabar con la hegemonía de los atletas extranjeros, que comenzó en 1998, según datos del Club Corredores del Istmo.
De repente, Castelblanco comenzó a caminar. Echó una mirada hacia atrás, quizás con la intención de cerciorarse de que no hubiera otro corredor que le pudiera dañar su paso a la gloria.
No había dudas de que el atleta chiricano quería disfrutar al máximo estos segundos que le iban dar la bienvenida a la grandeza. Y seguro, impulsado por la emoción, fue que tomó la decisión de detenerse en el punto final de la carrera ubicada en las inmediaciones del hotel Intercontinental en la Cinta Costera. Luego agarró la cinta de la meta y procedió a levantarla lo más alto posible, para que así el mundo del atletismo fuera testigo de que era el ganador de la Maratón Internacional Ciudad de Panamá, en su versión XXXIX.
Les doy gracias a Dios, a mi familia y a mis patrocinadores por todo el apoyo. La verdad, un mes con 15 días estuve preparándome en Quito, Ecuador. Nada es por casualidad. Realmente fue una preparación bastante dura, más que todo para poder afrontar los kilómetros, tomando en cuenta el recorrido, el clima, porque sabíamos lo hostil que es el clima de Panamá, expresó ayer Castelblanco. De antemano, se sabía que la carrera se iba a volver bastante táctica y no se iba a correr para un buen tiempo, agregó el chiricano.
Más adelante explicó que desde el kilómetro dos, ya sabía que tenía que correr delante de mi compañero de fuga Richer Pérez y pude salir a marcar el ritmo y controlar la carrera, pero jamás pensé que iba a sacar más de seis minutos de diferencia, esto fue algo que salió solo.
Castelblanco detuvo los cronómetros, luego de cumplir los 42.2 kilómetros de la maratón, en 2 horas, 32 minutos y 50 segundos (2:32.50).
En la segunda posición llegó el ganador de la maratón en 2011 y uno de los favoritos, el cubano Richer Pérez (2:38.47), mientras que el tercer lugar fue para el colombiano Luis Cardona (2:39.22).
Brilló por Venezuela
Y así como Castelblanco llevó su nombre a lo más alto del podio, también lo hizo ayer la venezolana Williana Rojas, la primera mujer en completar los 42.2 kilómetros de la versión XXXIX de la Maratón Internacional Ciudad de Panamá.
Rojas registró un tiempo de 3:11.44, mientras que el segundo y tercer lugar fueron para las colombianas Viviana Villada (3:15.22) y Carmenza Morales (3:30.18), respectivamente.
Por su parte, en la distancia de los 21 kilómetros, el triunfo fue para el colombiano Víctor Cardona (1:10.30).
En esta categoría, el panameño Saturnino Camacho quedó segundo (1:11.24) y tercero finalizó el venezolano Pedro Mora (1:12.19).
Por el lado de las mujeres, la venezolana Yessy Álvarez fue la mejor (1:25.42), segunda la estadounidense Danielle Warner (1:29.28) y tercera la panameña Silka Núñez (1:31.43).
Cabe mencionar que el team Bowie, integrado por corredores del área de Don Bosco, fue el mejor en la categoría de equipos.
Según el presidente del Club Corredores del Istmo, Gregorio Beby Miró, en la XXXIX versión de la Maratón Internacional Ciudad de Panamá participaron unos 1,800 atletas, provenientes de Costa Rica, Venezuela, Colombia, Rusia, España, Japón y Panamá.









