El futbolista Moisés Santos, uno de los elementos del club Chapecoense brasileño que se salvó de la tragedia aérea, debido a que no viajó a Medellín Colombia por una lesión en la rodilla, brindó unas fuertes declaraciones en las que aseguró que sus compañeros fueron "asesinados".
"Mis amigos fueron asesinados, no fue un accidente", afirmó el centrocampista al periódico británico "Daily Mail".
"El único culpable en esto es el piloto Miguel Quiroga, nada ni nadie más. Ha destruido muchas familias de toda la ciudad de Chapecó", declaró más adelante.
"Seguramente habría estado entre los muertos si hubiera estado en forma para jugar la final", subrayó devastado el centrocampista, uno de los siete que no tomaron la aeronave.
"En el momento que me lesioné, pregunté a Dios, y le dije a mi esposa '¿por qué yo?'. Hoy puedo ver que debido a mi lesión, Dios me libró", continuó Santos.
El volante dijo luego que "el club volverá a levantarse" y que "nunca habrá un equipo como este Chapecoense que conquistó el mundo. Toda esta buena voluntad y los tributos que están sucediendo en todo el mundo, nadie y nada podrán devolverlos", apuntó.
Del trágico vuelo solamente pudieron sobrevivir seis personas de 81.
Ayer, en las distintas ligas del fútbol se hizo un minuto de silencio y hubo pancartas en homenaje a la memoria de las víctimas del doloroso suceso que ha conmovido al mundo.









