- legionarios llevará Panamá para chocar con El Salvador.
- fue la última visita de la selección panameña al estadio Cuscatlán.
- ganó Panamá su último choque ante el cuadro salvadoreño.
El partido entre Panamá y El Salvador del próximo viernes ya empieza a palpitar en suelo cuscatleco.
Un partido que, aunque sea amistoso, es catalogado de gran importancia para el técnico de La Selecta, el español Alberto Roca, quien inicia un proceso y cuyo objetivo es el Mundial de Rusia 2018.
Los medios salvadoreños hablan de que se espera un estadio Cuscatlán a reventar, con 27,884 plazas disponibles y acaparadas en su totalidad.
Además, los bajos costos serán un aliciente más para que los salvadoreños no se pierdan este compromiso.
Los precios van desde tres dólares -la entrada general- hasta 15 -las plateas (vip). La idea es hacer recordar aquel partido de 2008, en que la marea azul ahogó al seleccionado panameño y en el que se puso fin al sueño que llevaba por nombre Sudáfrica 2010. Desde entonces, la Roja no ha vuelto al Cuscatlán.
En un principio, Roca había tirado de toda la artillería foránea, pero tres bajas de última hora le obligaron a hacer variantes: hablamos de Andrés Flores -Cosmos de Nueva York-, Richard Menjívar -Scorpions de San Antonio- y Darwin Cerén -del Orlando City-. El resto de la plantilla está lista y deseosa de escuchar el pitazo inicial.
Panamá tiene programado aterrizar en suelo salvadoreño mañana, hacer reconocimiento de cancha el jueves por la tarde e intentar asaltar el templo del fútbol cuscatleco el viernes.
El Salvador se concentró ayer con la llegada de algunos de los legionarios que pudieron atender el llamado. Luego de chocar con los nacionales, el cuadro azul visitará a Nicaragua, en Estelí.









