La pelota pica de un lado hacia el otro. Nadie la quiere, parece que el tema de Rubén Rivera está prohibido en la dirigencia de la selección nacional de béisbol.
Ayer, cuando este medio intentó obtener reacciones sobre las declaraciones de Rivera, los involucrados en el asunto evitaron hablar.
Primero fue Olmedo Sáenz, quien con tono firme hizo la invitación a ir directamente al estadio Rico Cedeño de Chitré a hablar con el entrenador Carlos Lee.
"Yo no soy el 'manager'. Venga al Rico Cedeño y recoja las declaraciones del entrenador, que es Carlos Lee", dijo por vía telefónica el expelotero de los Dodgers.
Otro que no quiso abordar el tema fue Aníbal Reluz, gerente de la selección.
El dirigente cordialmente manifestó que Olmedo Sáenz y Carlos Lee eran los encargados de dar las declaraciones.
Entonces se trató de contactar a "El Caballo", sin embargo, se marcó una y otra vez, pero el ex de los Astros nunca atendió las llamadas.
¿Qué sucedió?
Un día antes, Rubén Rivera expresó su descontento por cómo se manejó su recorte de la selección que jugará en la eliminatoria del Clásico Mundial de Béisbol.
Al ex grandes ligas no lo contrarió quedarse fuera, sino el proceso para comunicárselo, pues él tuvo que llamar para enterarse que no formaba parte del equipo.
"Estoy molesto y decepcionado por la forma como ha manejado esto el cuerpo técnico. Panamá es mi país y espero que clasifique, pero no fueron las formas", explicó Rivera.
- 'No es porque no me llevan, es por la forma como lo manejó el cuerpo técnico', dijo Rivera.









