Alcides Escobar solía estar enterrado en la parte baja del orden ofensivo de los Reales de Kansas City.
Era lo normal al considerar que su porcentaje de embasado a lo largo de siete años en Grandes Ligas es de .299.
Pero los Reales no se cansaban de probar con primeros bates de su alineación. Lo intentaron con Nori Aoki, Lorenzo Cain y Jarrod Dyson, pero nada.
Hasta que el 13 de septiembre decidieron intentarlo con Escobar, el agresivo torpedero venezolano que en la campaña previa había registrado un marginal .259 en embasado.
Y la apuesta fue la acertada, rindiendo dividendos este octubre. Su porcentaje de embasado tras 11 juegos de postemporada es de .327 y batea para .417 (cinco hits en 12 turnos) luego de los primeros tres juegos en la Serie Mundial ante los Gigantes de San Francisco.









