La posibilidad de que Panamá albergue otro espectáculo deportivo de gran magnitud está latente. En esta ocasión, el Comité Olímpico de Panamá (COP) y el Gobierno Nacional han unido fuerzas para traer los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018.
Cabe resaltar que en nuestra bella patria se han dado dos veces este tipo de competencias.
Día a día se convirtió en una máquina del tiempo y se trasladó 76 años atrás, cuando Panamá, por primera vez, recibió los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1938, siendo esta justa una de las grandes fiestas deportivas que el Istmo ha vivido.
A pesar de las imágenes en sepia, debido a su paso en el tiempo, en aquella época se vivía un ambiente de alegría y con mucho entusiasmo, las competencias fueron inauguradas el 5 de febrero del año en mención.
El más importante espectáculo que la ciudad haya presenciado se presentó en el estadio nacional, con el motivo de la inauguración de los Juegos.
Desde las primeras horas de la tarde, todos los habitantes de la capital y centenares del exterior comenzaron a dirigirse al estadio, con lo que se intensificó de tal manera el tránsito de carros y peatones una hora antes de la anunciada inauguración para el gran desfile de atletas, lo cual se hacía imposible realizar.
Más de 20,000 personas estaban en el estadio cuando a las 4:15 de la tarde entró la delegación de El Salvador, la primera en el desfile y la cual recibió una entusiasta ovación.
Además, el espectáculo que presentaban las tribunas, con el colorido y belleza de los numerosos visitantes de los países que competían, y el entusiasmo que imperaba en todos es algo que jamás se borrará de la mente de los panameños, así lo describió la nota publicada en La Estrella de Panamá aquel domingo 6 de febrero de 1938.
Eran las cuatro de la tarde, cuando más de 300 voces entonaban las notas del himno olímpico acompañadas por la Banda Republicana, al mismo instante más de 2,000 palomas fueron soltadas al cielo para la apertura de la fiesta.
Era tanta la emoción en los panameños que los comercios cerraron desde la 1:00 p.m. para que los istmeños pudieran asistir al estadio nacional.
Hay que resaltar que el comité directivo de los Juegos Centroamericanos en Panamá estuvo conformado por Leopoldo Arosemena (presidente del comité rector de los juegos), Tomás Duque (vicepresidente), Manuel Roy (delegado del comité internacional), Arturo Rivas (delegado de El Salvador), J. Martínez (delegado de México), Fernando Navarro (director técnico).
En estos juegos Panamá compitió con 254 atletas (62 mujeres y 182 hombres) y se alzó con el oro en los 80 metros con vallas y en la maratón.
Además, ganó la prueba femenina de atletismo, lucha libre, levantamiento de pesas (categoría liviano y semiliviano) y en el baloncesto femenino.
Los nacionales fueron los máximos exponentes en los IV Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1938 con una puntuación 103 puntos, seguido de México que alcanzó 88 puntos y Cuba fue tercero con 51.
Un gran espectáculo deportivo fue lo que se vivió desde el 5 hasta el 24 de febrero de 1938.









