Josh Hamilton no pegó "hit" ayer en su regreso a las Grandes Ligas, pero se embasó gracias a un error clave para que los Vigilantes de Texas se impusieran 10-8 a los Indios de Cleveland.
Hamilton volvió a Texas tras recaer en el consumo de alcohol y drogas en el periodo entre temporadas. Los Angelinos de Los Ángeles lo cedieron en canje a finales de abril.
Su reaparición con los Vigilantes se había demorado mientras el pelotero trataba de recuperarse de una cirugía en un hombro.
Hamilton acudió a la extensión de las prácticas de primavera en Arizona un día después de que se cerrara el acuerdo y pasó dos semanas jugando en ligas menores.
En su primer periodo con Texas fue convocado a cinco Juegos de Estrellas y llevó a los Vigilantes a las Series Mundiales de 2010 y 2011.









