Luego de 2013, que terminó con el amargo sabor de la eliminación mundialista, aquel 15 de octubre a manos de Estados Unidos, el fútbol panameño necesitaba que 2014 fuera un año grande para nosotros, para volver a creer en que el balón nos podría devolver la pasión que el pueblo le ofreció a la Sele de todos, como algunos la llaman.
La llegada de un técnico con amplio recorrido a la Roja, como el colombiano Hernán Darío El Bolillo Gómez, alimentó el sentimiento de esperanza de muchos, pues Panamá tenía a un timonel mundialista, sin embargo, esto no garantiza nada, aún queda en la retina el chasco que nos llevamos con el tico-brasileño Alexander Guimaraes.
El Bolillo debutó con el seleccionado panameño empatando 1-1 ante Serbia, a esto siguió una derrota 4-0 ante Brasil y otra 3-0 ante Perú. Pero, desde entonces, las cosas tomaron un giro.
Luego del triunfo 4-0 ante Cuba, llegó la Copa Centroamericana y la Roja se estrenó entablando 2-2 ante Costa Rica, en un partido que se estaba ganando 2-0, pero en los últimos diez minutos, los ticos lograron igualar las cosas. Después siguieron triunfos ante Nicaragua y El Salvador; no se consiguió el objetivo de ser campeones del área, pero quedaron destellos de buen fútbol.
De ahí, visitamos al poderoso México, se perdió 1-0, pero se les plantó cara a los aztecas en su patio, tanto así que fueron los locales quienes recurrieron al juego de patadas y golpes para cortar el buen funcionamiento de los nacionales.
El 14 de noviembre viajaron a El Salvador, se les pegó a los de casa 3-1 y se rompió el maleficio de El Cuscatlán, mítico estadio en donde Panamá jamás había ganado. Cuatro días después, se puso fin a la actividad de 2014 empatando sin goles ante Canadá en el Rommel Fernández, con un saldo positivo de cuatro triunfos, dos empates y tres derrotas.
En cuanto a las selecciones inferiores, la Sub-17 y la Sub-20 se pasearon en sus compromisos y demostraron que se está trabajando de manera correcta en el fútbol base.
La Sub-20, bajo la dirección del argentino Leonardo Pipino, dio cátedra en el clasificatorio de la categoría, que se jugó en El Salvador.
Allí, la Rojita consiguió triunfos ante Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Belice y Guatemala, solo perdió ante los de casa, pero ya no había caso, la corona de la justa se vino con los escarlatas.
Ahora, la juvenil se prepara para el Premundial Sub-20, que se jugará en enero en Jamaica, en donde buscarán el boleto al Mundial de Nueva Zelanda 2015.
Por otra parte, la Sub-17 no tuvo oposición en el Triangular de Uncaf, que se jugó el pasado noviembre, y ganó su pase al Premundial que se jugará en febrero del próximo año en Honduras.
En cuanto a la Liga Panameña de Fútbol, el Chorrillo venció 1-0 a Río Abajo para hacerse con el título del Torneo Clausura 2014, y el San Francisco hizo lo propio ante Sporting San Miguelito, por idéntico marcador, para conseguir la corona del Apertura del mismo año.
Los legionarios también brillaron en el fútbol internacional. Jaime Penedo (LA Galaxy/Estados Unidos), Nicolás Muñoz (Isidro Metapán/El Salvador), Adolfo Machado (Deportivo Saprissa/Costa Rica) y Rolando Blackburn (Comunicaciones/Guatemala) levantaron el título de sus respectivas ligas.
Como si fuera poco, Muñoz se hizo con el título de máximo goleador del fútbol salvadoreño, al igual que lo hizo Edwin Aguilar con el Deportivo Anzoátegui de Venezuela.









