Panamá ha empezado a sentirse a gusto en la Copa Oro desde que en 2005 diera la gran sorpresa, llegando a meterse en una inédita final contra el eterno anfitrión EE.UU., dejando antes en el camino a adversarios de la talla de Sudáfrica y Colombia.
De ahí en adelante, la Roja siempre ha conseguido avanzar de la fase grupal; sin embargo, las estadísticas son claras y reflejan que le cuesta muchísimo afrontar los cuartos de final, instancia en la cual se medirá este miércoles ante un "cuco" llamado Costa Rica.
En 2005, el conjunto canalero empató en cuartos de final 1-1 ante Sudáfrica, y pudo asegurarse su boleto a la otra ronda imponiéndose en la tanda de penales 5-3.
En 2007 y 2009, Panamá se estrelló contra la misma pared, EE.UU. En ambas ocasiones cayó por 2-1.
Sufrió una vez más en esta etapa en 2011, eliminando a El Salvador desde el manchón penal por 5-3, tras haber igualado 1-1.
Fue más cómodo el camino en 2013, cuando despachó por abultado 6-1 a Cuba; pero retornaron las dificultades en 2015, con un 1-1 ante Trinidad y Tobago. Por tercera ocasión tuvo que definir su suerte por la vía de los penales 6-5.









