- de septiembre. Derek Jeter y un último hit conmovedor en el Yankee Stadium.
El 15 de febrero. Ray Rice agrede a su novia en un hotel de Atlantic City.
Altercado menor. Fue la descripción inicial dada por el abogado del running back de los Ravens del incidente con su entonces novia Janay Palmer, en el fin de semana del Día de los Enamorados. En realidad lo ocurrido en el hotel Revel fue algo grave, algo que acabaría poniendo en evidencia a la NFL, que todo este tiempo se había hecho de la vista gorda con los recurrentes casos de violencia doméstica que involucraban a sus jugadores.
Casi de inmediato se difundió un video en el que Rice arrastraba a la mujer tras haberla golpeado en el elevador. La liga le impuso una suspensión de dos partidos. Pero había otra grabación, en la que se veía cuando Rice golpeaba brutalmente a su actual esposa. Ese video finalmente vio luz pública y se convirtió en una pesadilla para Roger Goodell, el comisionado de la liga. Pero la popularidad de la NFL sigue inmune, algo reflejado en que las emisiones de los partidos lideran los índices de teleaudiencia.
24 de mayo
Real Madrid-Atlético de Madrid, la final española de la Liga de Campeones.
Corrían los 93 minutos en el Estadio de la Luz de Lisboa y el Atlético doblegaba 1-0 a su vecino. Diego Simeone palpitaba con dar a los colchoneros su primer cetro como campeón de Europa. Hasta que apareció Sergio Ramos, el central del Real Madrid, elevándose para cabecear el tiro de esquina cobrado por su compatriota Luka Modric, batiendo al portero Thibaut Courtois.
El partido se fue a tiempo extra. Con Ángel Di María como propulsor, los goles de Gareth Bale, Marcelo y Cristiano Ronaldo estamparon el 4-1 definitivo. Al definir de penal, con su 17.° gol del torneo, Cristiano se quitó la camiseta para exhibir su musculatura. Era el reflejo imperial de un Real Madrid que volvía a reinar en Europa tras 12 años de espera por la décima Copa de Europa.
15 de junio
La clavada de Manu Ginóbili en el quinto juego de la serie final de la NBA.
El signo de exclamación de la victoria de los Spurs de San Antonio se produjo en un asombroso segundo cuarto. Manu Ginóbili tomó el balón por el centro de la pintura, se desmarcó de Ray Allen y se elevó para clavar con la zurda el balón ante el mastodonte Chris Bosh, uno de los tres superastros de Miami. Una jugada para los afiches rumbo a un desigual triunfo 104-87, para el quinto título de los Spurs en 16 temporadas bajo la conducción de Gregg Popovich.









