Los Juegos Olímpicos han terminado por ser una bendición para el británico Andy Murray, obligado a ejercer el papel de segundón en mas veces de las deseadas por culpa del absolutismo impuesto por el serbio Novak Djokovic en los tiempos recientes.
El británico se convirtió ayer en el primer tenista de la historia en lograr dos oros olímpicos en el tenis individual Londres 2012 y Río 2016. Nunca antes ningún jugador, del cuadro masculino o femenino, había logrado semejante logro.
Murray, quien derrotó en la final al argentino Juan Martín Del Potro 7-5, 4-6, 6-2, 7-5 , se despide de los Juegos con un récord personal de 18 triunfos consecutivos que le han proporcionado el título en el torneo de Queens en Londres, Wimbledon y el oro olímpico.









