Hernán Darío "El Bolillo" Gómez aparentemente tenía, previo al duelo de la noche del domingo frente a Brasil, plena confianza en que sus dirigidos mostraran los supuestos avances futbolísticos logrados bajo su gestión.
"Estos (Brasil) son equipos que a veces le ganan a uno, a veces le empatan, y que golean; ahora nosotros estamos más armados que la primera vez que los enfrenté", manifestó.
El técnico colombiano se refería aquel duelo del 3 de junio de 2014, cuando la Canarinha se impuso 4-0 a la Roja, previo al Mundial.
Aquella vez, "El Bolillo" se escudó en el poco tiempo que tenía al mando de la "sele", y dijo que "esas cosas (recibir goleadas) le daban pena".
Lo cierto es que lo del domingo, frente a un Brasil reducido en estrellas en comparación con el del 2014, el conjunto istmeño tuvo un desempeño muy similar al de hace dos años: tenía todas las intenciones de ir al frente, pero solo eso. Colectivamente no convenció.
"El equipo tuvo momentos importantes en el segundo tiempo: más seguro, más maduro, hizo cosas mejores, el rival es muy difícil. Nos deja muchas enseñanzas. Es un partido en el que hay que correr mucho. El segundo tiempo nos dejó más tranquilos", expresó el técnico en la conferencia de prensa. Del primer tiempo, no destacó nada.
Pero las individualidades más destacadas fueron las de siempre: Jaime Penedo, quien evitó una vergüenza mayor, y "Negrito" Quintero, dando dolores de cabeza como de costumbre. Por allí Roderick Miller, en defensa, y Miguel Camargo, transmitieron buenas sensaciones en un duelo que dejó más dudas que certezas en lo colectivo.
"Este partido me servía para mirar individualidades. En el segundo tiempo se vio todo distinto", resaltó "El Bolillo", quien por sus palabras al parecer aún está más preocupado en rescatar individualidades que afianzar el funcionamiento colectivo, cuando se está a una semana de debutar en una Copa América Centenario en la que enfrentará a Bolivia, Argentina y Chile, en el Grupo D.
2-0
perdió Panamá frente a Brasil el domingo en Denver.
4-0
cayó Panamá en el 2014 contra los brasileños.
5-0
superó la Canarinha a la Roja en el 2001.









