A diferencia del pasado Clausura, en el que los 10 equipos lucharon casi hasta la última fecha por ganarse un cupo a las semifinales, en la competición actual ya hay dos que, por sus números, parecen que están a punto de tirar la toalla.
Ellos son el Atlético Nacional y el Veragüense, penúltimo y último de la clasificación, respectivamente.
La situación actual del elenco policiaco es deprimente si se compara con su rendimiento a estas mismas alturas durante el pasado torneo.
Luego de finalizada la fecha 10 del último Clausura, el Nacional estaba en la punta, contaba con 18 puntos, 13 anotaciones a favor y 13 en contra. Estas cifras contrastan groseramente con su situación actual, en la que solo se han llevado siete unidades de 30 posibles, han fabricado ocho goles y recibido 17 para convertirse en el conjunto que más tantos ha permitido. Se mire por donde se mire, su desplome ha sido brutal.
La representación de la Policía Nacional, que cuenta con el mismo entrenador con el que terminó líder la ronda regular del Clausura 2016, José Chiari, está obligada a iniciar una remontada y a revertir la fama de la defensa más débil urgentemente, ya que ocho puntos le separan del cuarto lugar, el Árabe Unido, y 15 del líder, el Tauro.
Por su parte, Veragüense mantiene un tendencia desfavorable que pronto podría descartarle de tener posibilidades de estar en la ronda de los cuatro grandes.
La llegada del colombiano Andrés Felipe Domínguez a la dirección técnica, no ha logrado cambiar la cara de un elenco que no captura un triunfo desde la fecha tres, cuando dio cuenta del Santa Gema de Arraiján.
Los de la tierra de Urracá pasaron a tener la peor diferencia de goles -11 del Apertura el domingo, cuando cedieron 0-2 ante el Tauro.
Pero la debilidad más cruel que presentan los de Veraguas es su incapacidad para generar y definir jugadas de gol. Solo han podido perforar las redes en dos ocasiones.
- Atlético Nacional cayó 2-1 frente a Santa Gema en su último compromiso.









