David no necesitó ser alto para vencer al gigante Goliat, pues su coraje y valentía fueron suficientes. De igual manera, muchas otras personas han tenido que sostener batallas similares, tal como lo hizo el atacante panameño Armando "Coco" Polo, a quien intentaron limitar por su pequeña estatura.
Polo, quien recientemente fichó con el Sonsonate, de El Salvador, es el héroe de su historia y el reflejo de otros jugadores quienes han sido marginados en diversos clubes por el tamaño.
El ariete contó con día a día parte de su historia.
"Cuando jugaba en la categoría menor del Chepo FC y estaba por subir a la categoría mayor, con 16 años, me sentí marginado por mi tamaño", expresó Polo.
Esta situación no borró sus deseos por verse convertido en un jugador profesional, pero no negó sentir enojo.
"Sentí coraje y rabia, pero aprendí a solo escuchar a las buenas personas que me alentaban a seguir luchando por mi sueño", sostuvo.
Tras esta vivencia, Polo dedicó dos mensajes para los otros jugadores que estén pasando por esta circunstancia.
"A los muchachos les digo que luchen por sus sueños y que cojan las cosas buenas de cada técnico y lo malo lo dejen a un lado. A los estrategas les digo que no dañen a los jugadores por el tamaño, todos tenemos derecho a jugar este lindo deporte", apuntó.
El istmeño no se intimida con nada dentro del terreno de juego y ha demostrado que, con talento, la altura pasa a un segundo plano.
"Gracias a Dios, los goles hablan por mí, y mi tamaño no me acompleja, además, hago mi trabajo dentro del terreno de juego y meto goles en los equipos en los que he jugado. Tengo dos títulos de goleo en el fútbol de Panamá", mencionó.
Polo también expresó que anhela volver a vestir a la camiseta de la Selección de Fútbol de Panamá.
Este artillero se encontraba hace dos semanas en Egipto negociando su contratación con el equipo El-Entag-El-Harby, mas su fichaje no se dio.
"No acepté lo que me pusieron en la mesa. El idioma fue complicado para mí la semana que estuve allá", culminó.
Lo más difícil de jugar en otro país es el tener que dejar a mi familia, pero ellos entienden que de eso se trata ser futbolista, que estoy luchando también por ellos y los llevo en mi corazón donde quiera que vaya.
En mi carrera como futbolista he aprendido a escuchar a las personas buenas y dejar a un lado las palabras de aquellos que no me aportan, además luchar por mis sueños sin importar las opiniones negativas.
Confesó que todavía sueña con consagrarse en la selección nacional.
El atacante panameño Armando Polo, quien tiene 27 años de edad, mide 1.69 metros de estatura.
"Tengo dos hijos, uno de tres años y mi hija de cinco meses que está en el cielo".









