Perder peso cuando se tiene más de 30 años de edad representa un reto formidable para algunas personas.
Esto es particularmente cierto para las mujeres debido a los siguientes factores: Luego de los 30 años, tu cuerpo pierde un 1% de masa muscular cada año. La masa muscular quema más calorías; así que si la pierdes, tu metabolismo se hace más lento y ganas peso. Usualmente tienes hijos o nietos y esposo/pareja que atender. Es posible que estés muy estresada con un trabajo exigente u otras preocupaciones. Comúnmente tomas medicamentos.
Por ejemplo, algunos medicamentos que interfieren con tu programa de pérdida de peso y te pueden hacer ganar hasta 10 libras cada mes son los que sirven para tratar la diabetes, antihipertensivos, especialmente si combinan con analgésicos antiinflamatorios; antidepresivos y estabilizadores del humor, especialmente si se combinan con vitamina C; antipsicóticos, ansiolíticos, antimigrañosos, diurético, particularmente si además tomas antiinflamatorios. Además, Levotirosina (para la tiroides), descongestionantes y antihistamínicos Fenitoina (para epilepsia). Terapia de remplazo hormonal para mujeres y algunos anticonceptivos selectos. Corticoides (Prednisona) y otros esteroides (incluso de uso nasal) antiácidos.
Así que si te encuentras tratando de perder peso y no lo logras, a pesar de hacer dieta y esforzarte en los ejercicios, quizás debas detenerte un rato para considerar si estás bajo mucho estrés, el cual te lleva a engordar o si estás tomando alguno de los medicamentos que te he descrito. De esa manera, te será más fácil organizarte para perder peso.
¡Pero, no te frustres ni te desanimes; pues hay esperanza! En la parte 2 de este artículo, te daré algunos tips para que logres perder peso y alcanzar tus metas en salud este año.









