El Real Madrid olvidó la derrota en el clásico frente al Barcelona con la verticalidad de su 'segunda unidad', que le permitió lograr una victoria holgada (6-2) en su visita al Deportivo en el estadio de Riazor.
El equipo blanco solo vio comprometido el resultado en los minutos previos al descanso, justo antes de que Lucas Vázquez marcara el 3-1.
Después de la derrota ante el Barcelona (3-2), Zinedine Zidane confió en la profundidad de su plantilla ante el Deportivo con nueve cambios (dos de ellos obligados) respecto a la alineación que había dispuesto el domingo en el Bernabéu. La apuesta parecía rozar, incluso, la imprudencia, pero sus jugadores no tardaron en darle la razón en el césped.
Morata abrió el marcador, el colombiano James Rodríguez amplió la ventaja antes del primer cuarto de hora y las paradas del argentino Germán Lux permitieron que el Deportivo tuviera vida.
Antes del descanso, Andone anotó para los locales, que incluso acariciaron el empate, pero el Real Madrid se fue con tranquilidad al vestuario gracias a Lucas Vázquez.
En la segunda parte, el conjunto blanco vio puerta en otras tres ocasiones (James, Isco y Mariano) y se llevó con comodidad los tres puntos de Riazor.
"Esta es la grandeza de un club como el Real Madrid. Es bueno tener 23 titulares prácticamente en el equipo. Se demuestra cuando hay cambios respecto a otras alineaciones y lo importante es que juegue quien juegue que no se note mucho. Creo que la plantilla del Madrid es de las mejores del mundo", dijo Isco, protagonista durante el partido.









