Ponga hoy su puesto a disposición, es mi recomendación. Dé un paso al costado, Roberto Arango, como director general del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes).
No hay otro camino. Esta es la ruta que debe seguir, sin derecho a mirar atrás, después de las declaraciones que usted le dio ayer al periodista Rogelio Adonican, colega y editor de las planas deportivas de Panamá América, nuestro diario hermano.
Sí, esas declaraciones en la que usted, Roberto Arango, se atrevió a decir que el fútbol es el deporte preferido no solo de Pandeportes y del gobierno de turno, sino de cada uno de los habitantes de la Tierra del Canal y que, por eso, se mereció ese reconocimiento de 20 mil dólares, premio económico que unos han criticado y otros aplaudido a través de las diferentes redes sociales, incluso hasta en la radio.
Usted explica que esta iniciativa de entregar 20 mil dólares a los jugadores y cuerpo técnico de la Selección Mayor de Fútbol de Panamá es un reconocimiento a lo que no se habían ganado, el Ejecutivo no les está regalando nada, les está reconociendo lo que les robaron en la cancha, punto.
¿En serio usted dijo esto, Roberto Arango? Créame que si no lo escucho, no lo creo.
Pero esto no es lo que realmente me hace que hoy le pida a Roberto Arango que renuncie de Pandeportes. La gota que derramó el vaso es la comparación que hizo de la popularidad del luchador veragüense Alvis Almendra, orgullosamente ganador de la medalla de plata en los recién finalizados Juegos Panamericanos de Toronto 2015, con la Selección Mayor de Fútbol de Panamá, tercer lugar en la Copa Oro 2015.
Pon a este muchacho que ganó la medalla de plata, a quien respeto y admiro mucho, Almendra (Alvis). ¿Tú lo conocías? Dime la verdad, cuestionó Arango al periodista Rogelio Adonican, quien sin vacilar le respondió que sí lo conocía, que era ganador de la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos 2013.
Tras la respuesta atinada del colega, Roberto Arango dijo: Aquí estoy averiguando todo lo que se le dio a él (Almendra). Pero digo, ¡no paraliza al país! Se le reconoce, se le ayuda....
Más adelante, el máximo jerarca del deporte nacional le puso la cereza al pastel de la discordia con lo siguiente: La selección de fútbol sí se ha robado el corazón de Panamá entero. En el acto de la Presidencia, la gente salía a las calles a retratarse con los pelaos, esto no lo logra cualquier otro deportista.
A Roberto Arango solo le quiero aclarar, luego de sus desatinadas declaraciones, que para premiar a un atleta panameño no hay que hacerlo con base en que si el deporte que practica es popular o el preferido de Panamá. Los premios, en este caso económico, hay que darlos para todo atleta que alcance un peldaño importante a nivel nacional e internacional, en el marco de una competencia de gran renombre.
Al final, serán los deportistas panameños, esos que exigieron y levantaron su voz a través de las redes sociales, los que harán su propio juicio de sus palabras. Pero, en mi caso, creo que usted, Roberto Arango, debe dar un paso al costado.









