- Rousey derribó a McMann con un rodillazo al hígado que la dejó mal.
Tras despachar en tan solo un minuto y seis segundos a quien supuestamente sería su rival más difícil, Ronda Rousey (9-0-0) podría pactar una revancha con su oponente del sábado, Sara McMann (7-1-0).
Sin embargo, algunos fanáticos quieren que Rousey se enfrente a la fiera del MMA femenino, Cristiane Cyborg Santos (12-1-1).
El sábado, después de la pelea, Cyborg tuiteó: Me alegra que @rondarousey ganara- ahora puedo patearle el trasero en diciembre -que su papi @danawhite haga que suceda.
Hasta el momento pareciese que las estrellas se están alineando para eso, pero para que este duelo se convierta en realidad, Cyborg deberá bajar a las 135 libras y luego el presidente de la franquicia UFC, Dana White, tendrá que contratarla, ya que actualmente la peleadora brasileña combate en la promoción Invicta.
En declaraciones anteriores, Cyborg afirmó que piensa hacer tres peleas en 135 libras, una para ganar el título de invicta, otra para pelear con Rousey y otra de revancha porque la primera fue por suerte.
Ayer tanto White como Rousey se mostraron dispuestas a hacer la pelea.
Si ella (Santos) hace el peso y se siente saludable, ¿por qué no?, dijo White.
Pleito con McMann
La detención realizada por el árbitro Herb Dean, en el combate Rousey-McMann, provocó molestias entre los fanáticos que asistieron a ver el encuentro y entre las protagonistas del mismo.
A mí me pareció que fue muy rápido, pero para eso está un árbitro, para que nadie salga herido, indicó Rousey, quien se mostró abierta a la revancha.
El golpe conectó y mi cuerpo reaccionó para protegerse, luego escuché su voz (del árbitro) y traté de incorporarme inmediatamente, pero ya era tarde", explicó McMann. Odio perder. Tengo que volver y mejorar.
Por su parte, White comentó que al ver la repetición del duelo, aplaudió la acción del árbitro.









