San Marino, un país de 34.000 habitantes enclavado en Italia, se convirtió este jueves en la nación con menor población del mundo en lograr una medalla olímpica gracias a la tiradora Alessandra Perilli, bronce en la modalidad de foso olímpico.
Perilli quedó tercera con 29 aciertos en la final, por detrás de los 42 de la estadounidense Kayle Browning, plata, y los 43 de la eslovaca Zuzana Rehák-Štefečeková, oro.
La tiradora, nacida en Rímini (Emilia-Romaña, norte de Italia) compite para San Marino, país de origen de su madre, y logró este hito para la historia del deporte sanmarinés en los últimos compases de la final, después de subir hasta el tercer escalón del podio tras unos errores de la australiana Laetisha Scanlan.
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Con este bronce, San Marino pasa a la historia como el país menos poblado con una medalla olímpica, superando a Bermudas, de 63.000 habitantes, que ganó un oro en triatlón en estos mismos juegos de Tokyo 2020 y a quien el récord ha durado pocos días.
Esta micronación europea envió a Tokio una delegación de cinco atletas en cuatro disciplinas distintas, un pequeño equipo olímpico del cual la nadadora Arianna Valloni y el luchador de lucha libre Myles Amine fueron los abanderados en la gala de inauguración.
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Delegación
Completan la delegación sanmarinense en la capital japonesa el judoca Paolo Persoglia y el tirador Gian Marco Berti, ya sin opciones en foso olímpico masculino pero quien competirá, junto a Perilli, en la categoría de foso olímpico mixto.
San Marino, que participó por primera vez en unos Juegos Olímpicos en Roma 1960 y debutó en unos Juegos de invierno en Innsbruck 1976, cosechó su primer metal en Tokio 2020, algo que Perilli ya rozó al finalizar cuarta en Londres 2012.