Disparar batazos de largometraje, es decir cuadrangulares, era algo que no estaba en el guión de la selección nacional de béisbol Sub-21, que participa en el I Campeonato Panamericano.
No obstante, luego de cinco fechas del certamen regional, que se celebra en Panamá, la tropa anfitriona ha demostrado poder y, sin contabilizar la jornada de ayer, el equipo lideraba el departamento de jonrones, con ocho batazos de vuelta completa.
Después de Panamá, Nicaragua y Guatemala ocupaban el segundo lugar en el renglón de cuadrangulares, al sacudir tres bombazos que fueron a parar al otro lado de la barda.
República Dominicana tiene dos jonrones y Venezuela, que anoche se enfrentaba a Panamá en un duelo de invictos, solo tenía un cuadrangular.
La exhibición de poder de Panamá comenzó desde el partido inaugural, cuando Ibrahim McKenzie escribió su nombre con tinta dorada de oro líquido, tras sonar tres jonrones en el juego frente a Guatemala.
Con esos tres cutarrazos, McKenzie se convirtió en el segundo jugador que logra esa hazaña con alguna selección nacional, ya que en el 2002 el herrerano Víctor Porritín Almengor lo había hecho en el Mundial Juvenil de Canadá.
Para el segundo partido ante Nicaragua, Rodrigo Orozco Jr. pegó jonrón y en el tercer contra Puerto Rico, Gerald Chin, Carlos Sánchez y Rodrigo Vigil también se fueron para la calle.









