El campeonato de fútbol de Egipto fue suspendido por tiempo indefinido, tras la muerte de 22 aficionados en enfrentamientos con la policía fuera de un estadio de El Cairo.
La tragedia, registrada el domingo, ocurrió un mes después de que una mujer muriera baleada cuando la policía trató de dispersar una manifestación pacífica que conmemoraba las manifestaciones democráticas de 2011 y que desató un intenso debate en torno a las tácticas de las fuerzas de seguridad para restablecer el orden cuando hay desmanes.
El Ejecutivo anunció la medida, luego de que la policía antimotines se enfrentara a cientos de hinchas, disparando gas lacrimógeno para despejar un estrecho acceso al estadio, provocando una estampida.









