@DiaaDiaPa
Ahora sí se formó el arroz con mango, como se dice en buen panameño.
Ayer en horas de la tarde, se pudo conocer a través de una publicación que hizo el diario español El Mundo que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) está detrás de los pasos de Lionel Messi. ¿Por qué? La DEA cree que los empresarios que organizaron los últimos partidos Amigos de Messi contra el Resto del mundo (también llamados Messi & Friends) en Latinoamérica, pudieron tener contacto con el cartel de Los Valencia, una organización criminal mexicana dedicada al narcotráfico.
Según informa el diario español, el cartel podría haber contactado a los empresarios, todos de origen colombiano, dedicados a montar esos eventos. En esa línea, la DEA quiere conocer si hubo un blanqueo de capitales, del que los jugadores no tenían por qué saber nada, pero en el que sí podrían haber colaborado los empresarios. Parte de la investigación consiste en saber también hasta dónde llegaban los vínculos de esos empresarios con el resto de los participantes en la organización.
Por lo que revela El Mundo, la DEA investiga la llamada fila 0, que consiste en pagar entradas por ir al partido, pero no asistir, con el único fin de que el dinero vaya directamente a la causa benéfica por la que se juega. Las cantidades recaudadas en la fila 0, según creen los investigadores, son incontrolables, porque no hay una venta real de entradas, sino que se trata de donaciones, y por tanto las cifras reales de ingresos pueden manipularse.
Los partidos de fútbol benéficos han tenido a varios personajes entre los investigados: por una parte los colombianos Andrés Barco y Harrison González, los empresarios que montaban los eventos, junto a otros cuyos nombres aún no han trascendido; por otro, Guillermo Marín, el representante de Messi en Argentina. Este último, según creen los investigadores, jugaba el papel de intermediario entre los empresarios y los futbolistas.









