En una noche de junio en el Dodger Stadium, el dominio que Clayton Kershaw mostró en cada apertura durante su histórica temporada del 2014 llegó a su punto culminante cuando el zurdo lanzó su primer no-hitter con una inolvidable actuación contra los Rockies.
Abanicó a 15 bateadores, la mayor cantidad de ponches sin otorgar un pasaporte jamás vista en un juego sin hit ni carrera. Esa fue simplemente una hazaña sin precedentes para Kershaw en una impresionante campaña que figura como uno de los temas más destacados.
Haber ganado el trofeo Cy Young y el premio al Jugador Más Valioso el mismo año no fue un logro sin precedente, pero sí fue un paso más de Kershaw, rumbo a emular una de las carreras más ilustres para otro zurdo de los Dodgers que terminó en el Salón de la Fama: Sandy Koufax.









