- fue el año en que nació el púgil Pedro Alcázar.
- años tenía Alcázar cuando la muerte lo visitó.
- años tenía Barreto cuando dejó de existir.
- libras era el peso donde fue campeón Alcázar.
El boxeo está lleno de momentos memorables. Grandes capítulos que han hecho de este deporte uno de los más populares en el mundo.
Pero también hay momentos trágicos y dolorosos. Historias de peleadores que soñaron en tocar la gloria, pero al final perdieron la batalla contra la muerte.
Hoy conoceremos tres de esas historias impactantes, en las que aparece un gladiador panameño.
Se trata del darienita Pedro El Rockero Alcázar, quien al perder el título mundial supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) ante el mexicano Fernando Montiel en Las Vegas, Nevada, el 22 de junio de 2002, no sabía que estaría perdiendo el aliento de vida horas después.
Inmediatamente después de la pelea, Alcázar fue declarado sano por los médicos, sin signos visibles de cualquier trauma, pero al día siguiente, cuando se estaba preparando para volar de vuelta a Panamá, se derrumbó y fue llevado al hospital, donde murió.
Tres años antes de este pleito, el venezolano Carlos Barreto perdió la vida luego de combatir contra su compatriota José Luis Valbuena.
En aquella batalla por el título supergallo de la Fedelatin que avalaba la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Barreto abandonó el combate en el décimo asalto, en camilla. Lastimosamente, tres días después falleció por lesiones sufridas al cerebro.
Antes de estas dos lamentables muertes se produjo una que sacudió al mundo del pugilismo, debido a que uno de los atletas entró en coma en pleno acto. Fue en 1982, cuando el surcoreano Duk Koo Kim, en su afán por conquistar el título mundial ligero de la AMB, recibió una enorme paliza de la que no pudo despertar.
Lo más curioso de esta historia es que unos meses después de aquella pelea, Richard Greene, el rival de Kim, se suicidó.
Pero aquí no acabaron las tragedias que envolvieron este pleito. La madre de Kim, destrozada por el dolor incontenible de la pérdida de su hijo, también tomó la equivocada decisión de quitarse la vida.
Y fue por este resultado lamentable del combate que disputaron Kim y Greene, que llenó de luto al mundo del pugilismo, que el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) tomó inmediatamente la medida de acortar sus peleas por título mundial hasta un máximo de 12 asaltos.
Tras este nuevo paso del CMB, otros organismos como la AMB y OMB lo copiaron en 1988, mientras que la Federación Internacional de Boxeo (FIB) lo hizo un año después.









