El zaguero Alan Ruschel, uno de los seis sobrevivientes de la tragedia aérea del Chapecoense, brindó ayer una conferencia de prensa en el estadio Arená Conda, casa del Verdão, y no pudo evitar romper en llanto al recordar a sus compañeros fallecidos, en un hecho que enlutó al mundo del fútbol.
En una revelación impactante, Ruschel contó que cambió de asiento en el último minuto antes de que despegara el vuelo, después de que un compañero de equipo le animara a sentarse junto a él.
"Cadu Gaúcho me pidió sentarme más adelante y que dejara a los periodistas que se sentaran juntos atrás", comentó el lateral. "Yo no quería, pero entonces vi a Jackson Follman y él insistió en que me sentara a su lado", agregó.
"Solo Dios puede explicar por qué sobreviví al accidente. Me agarró y me dio una segunda oportunidad", expresó.
Por otro lado, Ruschel se mostró positivo y comentó que hará todo lo posible para volver a jugar cuanto antes.
"Haré de todo para volver a jugar al fútbol", afirmó.
"Será con mucha paciencia. Calculé tres meses para calcificar la columna y ya pasó uno. Dos meses más para fortalecer la musculatura. Estoy solo en el comienzo", añadió el brasileño.
Para cerrar, el defensor de 27 años de edad manifestó: "Tenemos que aprender a vivir la vida. Estaba yendo a jugar un partido... uno no sabe si va a volver, no sabe lo que va a pasar en los próximos 10 minutos. Eso me queda de lección: aprovechar la vida y hacer el bien".









