El histórico exdelantero costarricense Paulo César Wanchope, salió hoy por la puerta de atrás de la dirección técnica de la selección de Costa Rica tras mostrar su peor cara e irse a los golpes con un efectivo de seguridad en un estadio de Panamá.
Los malos resultados de la selección durante el 2015 ya habían generado una gran presión sobre el entrenador, especialmente la pálida presentación en la Copa Oro de la Concacaf de julio pasado, en la que Costa Rica quedó fuera en los cuartos de final sin ganar un solo partido.
Las críticas fuertes de la prensa y de la afición, que añoran las buenas presentaciones de los ticos en el Mundial de Brasil 2014, también crearon una ambiente difícil para la permanencia del estratega.
Wanchope, de 39 años, fue asistente del colombiano Jorge Luis Pinto durante la eliminatoria y el Mundial de Brasil 2014, y tuvo breves experiencias como entrenador con el Herediano y el modesto Uruguay de Coronado de la primera división de Costa Rica.
Después del brillante mundial de Costa Rica en Brasil, el colombiano Pinto salió de la selección y acusó a Wanchope de falta de lealtad y de propinarle "puñaladas" por la espalda.
Desde entonces, en los aficionados de Costa Rica se produjo una suerte de polarización entre los seguidores de Pinto y los de Wanchope.
El costarricense inició bien su etapa al frente de la selección, aunque como interino, con el título de la Copa Centroamericana 2014, pero el nivel del equipo fue decayendo en partidos amistosos y en la Copa Oro 2015.
Conocido como un hombre afable y conciliador con los futbolistas, Wanchope fue oficializado en el cargo en marzo de 2015 y poco a poco fue mostrando una cara nada conocida con reacciones agresivas ante las críticas de la prensa, que tuvo su clímax con el pleito en Panamá.
"Somos seres humanos y reaccioné de una manera indebida. Perdí la cabeza y ahora lo que quiero es disculparme", dijo hoy Wanchope en una conferencia de prensa acerca del incidente en Panamá.
"Chope" reconoció que desde que asumió el cargo de seleccionador ha enfrentado presión y que su familia ha sufrido mucho, especialmente sus hijos de 12 y 7 años.
Como seleccionador Wanchope dirigió 15 partidos con un saldo de cuatro victorias ante Omán, Corea del Sur, Nicaragua y Guatemala, siete empates frente a México, Uruguay, Paraguay, Panamá, Canadá, El Salvador y Jamaica, así como cuatro derrotas frente a México, Panamá, Colombia y España.
El exfutbolista afirmó hoy que deja como legado un grupo de jugadores jóvenes a los que les dio la oportunidad de debutar en la selección.
Como futbolista "Chope" jugó en los clubes ingleses Derby County, Manchester City y West Ham United, en el Malaga español, en el argentino Rosario Central, el estadounidense Chicago Fire y el catarí Al-Gharafa, además del Herediano costarricense.
Con la selección jugó los mundiales de Corea del Sur y Japón 2002 y Alemania 2006, así como la Copa América de Colombia 2001.
Es uno de los pocos futbolistas costarricenses que ha disputado dos mundiales y además anotó en ambos, en la caída de 5-2 ante Brasil en el 2002, y un doblete en la derrota 4-2 frente a los anfitriones alemanes en el 2006.
Wanchope, segundo máximo anotador en la historia de la selección con 45 goles en 72 partidos, pidió hoy a los aficionados que su abrupta salida como seleccionador no empañe la imagen y los logros conseguidos durante su carrera, en la que asegura que siempre defendió con todas sus fuerzas a la selección.
Sus memorables jugadas y poder goleador convirtieron en un ídolo de la afición de Costa Rica a Paulo César Wanchope hasta el día de su prematuro retiro en el 2008 aquejado por severas lesiones de rodilla.
"Esta es una pequeña mancha, pero sé los triunfos que le he dado al país. Disfruté muchísimo vestir la camiseta de la selección. Muchas veces jugué con las rodillas inflamadas, malas, para defender los colores patrios", declaró.









