Las luces del Boeing 737-800 de Copa Airlines anunciaban que un nuevo capítulo de los Yanquis de Nueva York comenzaba a escribirse en suelo panameño.
Mientras planeaba el avión en cielo istmeño, cada uno de los miembros de la delegación de los Yanquis tenía el primer vistazo de la tierra donde nació el mejor cerrador de todos los tiempos de las Grandes Ligas, Mariano Rivera.
Ya en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, del avión rotulado en alusión a la Serie de la Leyenda, comenzaron a bajar cada uno de los peloteros con una sonrisa de oreja a oreja, bien distinguidos con un sombrero Panamá.
Girardi, Soriano, Garnet, Almonte, el panameño Julio Mosquera, entre otros... eran recibidos por el mismo Mo, quien les daba la bienvenida. Los últimos en salir de la aeronave fueron CC Sabathia y Derek Jeter en un reencuentro que se cerró con un fuerte abrazo.
De ahí los jugadores fueron divididos en dos grupos para tomar el transporte que los trasladó al Trump Ocean Club, en Punta Pacífica.
Mariano se quedó hasta el final, y culminó su recepción saludando y tomándose fotos con los empleados del aeropuerto.









