Ante reportes sobre la presencia masiva de algas marinas en el distrito de Portobelo, en la Costa Arriba de Colón, específicamente en Playa La Langosta, el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE) inició un monitoreo del fenómeno en diversas playas de la región.
La verificación se realizó mediante recorridos de guardaparques, quienes confirmaron la presencia de estas acumulaciones en otros puntos de la costa como La Escucha, Buenaventura, María Soto, Guanche, Cacique y La Guaira, entre otros.
Aunque este tipo de eventos es recurrente en el Caribe, en esta ocasión se presenta con una magnitud significativa en la zona.
Desde el punto de vista ambiental, la alta concentración de algas reduce los niveles de oxígeno en el agua y limita la entrada de luz solar, lo que puede afectar ecosistemas sensibles como los pastos marinos y los arrecifes coralinos.
En materia de salud, durante su descomposición, las algas generan malos olores y liberan gases como el sulfuro de hidrógeno, que pueden provocar irritaciones en la piel y reacciones alérgicas en personas expuestas.
Por esta razón, MiAMBIENTE recomendó a la población evitar el contacto con el agua en las áreas afectadas mientras persista la acumulación.
Asimismo, la situación impacta actividades como el turismo, la pesca y la navegación, afectando a las comunidades que dependen de estos recursos.
La entidad informó que trabajará junto a otras autoridades en evaluaciones en campo para determinar las medidas más adecuadas para el manejo y disposición del sargazo, incluyendo labores de limpieza en las zonas impactadas.
El sargazo es una macroalga flotante que, aunque cumple un papel importante en mar abierto como refugio de especies marinas, su llegada masiva a las playas está asociada a factores como el aumento de la temperatura del agua y la presencia de nutrientes.
Al acumularse en grandes cantidades, su descomposición consume oxígeno, libera gases y puede afectar la fauna local, generando impactos tanto ambientales como económicos.









