El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Aurelio Barría Pino, afirmó que el país cuenta con una hoja de ruta para fortalecer su competitividad, pero advirtió que el principal desafío ahora es acelerar su ejecución mediante una mayor coordinación entre el Gobierno, el sector privado, la academia y los trabajadores.
En su columna de opinión semanal, Barría Pino sostuvo que el XVIII Foro Nacional para la Competitividad dejó una conclusión clara: "ningún sector puede mover por sí solo la aguja de la competitividad de Panamá".
El dirigente empresarial señaló que la colaboración entre los cuatro actores debe traducirse en una agenda común con responsabilidades definidas, métricas y seguimiento. "Gobierno Nacional, sector privado, academia y trabajadores tienen que remar sobre una misma agenda, con responsabilidades claras, métricas y seguimiento", expresó.
Barría Pino destacó que la Estrategia Nacional de Competitividad 2024-2029 ya establece esa ruta de trabajo. Indicó que durante su segundo año contempla 32 acciones estratégicas desarrolladas mediante 285 hitos de implementación, de las cuales el 50 % ya fue completado y el 47 % se encuentra en ejecución.
"Hay movimiento, pero el siguiente paso es acelerar", afirmó.
El presidente de la CCIAP enfatizó que la coordinación entre los sectores debe ir más allá del diálogo y enfocarse en la obtención de resultados concretos.
"Coordinar no es reunirse. Coordinar es tomar decisiones, remover obstáculos y convertir acuerdos en resultados", indicó.
Como ejemplo de avances, mencionó la implementación de la Marca País, una de las acciones contempladas dentro de la Estrategia Nacional de Competitividad. Sin embargo, advirtió que su éxito dependerá de que la imagen proyectada internacionalmente corresponda con la realidad que ofrece Panamá.
"La Marca País ya muestra un avance concreto. Pero su verdadero valor dependerá de que la promesa que proyectamos hacia afuera coincida con la experiencia que ofrecemos como país", señaló.
Barría Pino subrayó que la competitividad se construye sobre factores como la formación de talento, un Estado más ágil y digital, seguridad jurídica, infraestructura eficiente, una plataforma logística con mayor capacidad para generar valor e instituciones sólidas.
Asimismo, destacó que todos estos elementos fortalecen la confianza, un factor que consideró determinante para atraer inversiones, impulsar el turismo y consolidar relaciones comerciales.
"Todo genera confianza. Y la confianza es un activo económico", afirmó.
Finalmente, reiteró que cada uno de los sectores involucrados tiene un rol específico: el Estado debe crear condiciones y ejecutar políticas; el sector privado invertir, innovar y generar empleo; la academia formar talento y aportar conocimiento; y los trabajadores contribuir con su experiencia y capacidades para elevar la productividad.
"Si cada uno avanza por su lado, perdemos tiempo. Si alineamos objetivos y responsabilidades, multiplicamos resultados", sostuvo.
Barría Pino concluyó que Panamá ya cuenta con una estrategia definida para fortalecer su competitividad y que ahora el reto es ejecutar esa agenda de manera conjunta.
"Panamá ya tiene una ruta. Ahora toca acelerar. Menos dispersión. Más coordinación. Menos intención. Más acción. Menos discurso. Más resultados", concluyó.









