Con un fuerte despliegue policial llegó a la sala de audiencias del Sistema Penal Acusatorio (SPA) en Santiago, provincia de Veraguas, Diego González, de 28 años y nacionalidad colombiana, señalado como el responsable del brutal asesinato de Julián Barrera, de 51 años, ocurrido recientemente en la apartada comunidad de El Cobrizo, distrito de Cañazas.
Los familiares de la víctima, visiblemente afectados, estuvieron presentes en el recinto judicial, exigiendo justicia y recordando a Barrera como un hombre trabajador y querido en la comunidad.
Entre lágrimas, algunos manifestaron que aún les resulta imposible comprender cómo un hecho tan sangriento pudo arrebatarle la vida a su ser querido.
Durante la audiencia, González aceptó su responsabilidad y confesó haber atacado a Barrera con varias puñaladas y machetazos, por lo que solicitó un acuerdo de pena con la fiscalía. El juez de garantías Franklin Pinzón avaló dicho acuerdo y dictó una condena de 20 años de prisión, tras la admisión de culpabilidad por el delito de homicidio agravado.
La noticia de la sentencia generó sentimientos encontrados: por un lado, alivio de que se haya hecho justicia, pero también un profundo vacío entre los familiares, quienes aseguran que ninguna condena podrá devolverles la vida de Julián Barrera.
En El Cobrizo, la comunidad permanece consternada y unida en el duelo, recordando a Barrera como un hombre que formaba parte del tejido social de este apartado rincón de Cañazas.