Un hombre fue descubierto con una motosierra, machete y envases de combustible en las cercanías de la autopista Panamá-Colón, lo que motivó su intervención por funcionarios del Ministerio de Ambiente y de la Policía Ambiental.
Los equipos fueron retenidos, debido a que no contaban con los permisos correspondientes para su uso. El ciudadano, morador de la comunidad de Guna Nega, recibió una boleta de citación para iniciar el proceso administrativo por presunta tala ilegal dentro de los límites del área protegida, próxima al Camino de Cruces.
Durante el recorrido, las autoridades observaron una zona donde ya se había realizado desmonte y restos de árboles cortados, lo que formará parte de la investigación por este delito ambiental.
Esta acción se desarrolló en el marco del Operativo "Guardianes 2026", que busca brindar seguridad y respuesta oportuna ante emergencias e incidencias en el Parque Nacional Camino de Cruces, con la participación de guardaparques y unidades de la Policía Ambiental.
En el patrullaje también se detectaron indicios de ingreso de personas ajenas al área, evidenciado con el hallazgo de elementos que comprometen la biodiversidad local. Entre estos cartuchos de escopeta, desechos sólidos, trochas y osamentas de fauna silvestre cazada, lo que confirma la presencia de actividades ilegales.
Ante estos hallazgos, el equipo de guardaparques y la Policía Ambiental realizó una inspección detallada del área, tomando coordenadas y evidencias fotográficas. Asimismo, se ejecutó una operación estacionaria para detectar posibles anomalías vinculadas a la caza furtiva o al tráfico de especies.
Las autoridades reiteraron que la caza está prohibida en zonas protegidas, ya que la caza furtiva afecta el equilibrio ecológico y pone en riesgo la preservación de la fauna local. Esta disposición se sustenta en la Ley 24 de 1995 sobre la Vida Silvestre.









