El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, participó hoy de la recepción ofrecida por la Embajada de los Estados Unidos a bordo del portaviones USS Nimitz, uno de los buques de guerra de mayor envergadura en el mundo que se encuentra anclado en la bahía de Panamá, por espacio de 5 días, en su recorrido de la Costa Oeste a la Costa Este del territorio estadounidense.
Durante la ceremonia, el ministro Orillac, en nombre del Gobierno y ante el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, extendió la bienvenida al país a la tripulación y autoridades del USS Nimitz. Esta visita, destacó Orillac, no solo representa la presencia de una de las embarcaciones más emblemáticas del mundo, sino también el reflejo de una relación sólida y respetuosa entre nuestras naciones.
“Panamá, como puente del mundo y corazón del comercio global, valora profundamente la cooperación internacional, la seguridad marítima y el respeto mutuo entre países. La llegada de este portaviones simboliza esos valores compartidos, así como el compromiso con la paz, la estabilidad, la colaboración en nuestra región, la lucha contra el narcotrafico y los delitos internacionales”, resaltó.
Reconoció la dedicación, disciplina y profesionalismo de cada uno de los hombres y mujeres que sirven a bordo de la nave. Comentó que su labor fortalece la seguridad a la vez que inspira confianza y reafirma la importancia del trabajo conjunto entre aliados.
“Panamá siempre será un país amigo, abierto al diálogo y a la cooperación”, subrayó.
Por su parte, el embajador Marino Cabrera destacó que la llegada del USS Nimitz a Panamá, la primera en más de 60 años, resalta la fortaleza de la relación entre Estados Unidos y Panamá, lazos que se estrechan a través de una permanente colaboración.
“Cooperación en la participación para desastres naturales y asistencia humanitaria, en la lucha contra el narcotráfico, cooperación para expandir los servicios de salud en las áreas que más lo necesitan, en la protección de los bienes de nuestra región, para ampliar las oportunidades de inversión y de comercio para ambos países”, apuntó el diplomático.
Añadió que, a través de visitas, ejercicios, intercambios, capacitaciones y entrenamientos, se puede preparar a las naciones para enfrentar los retos de hoy y de mañana, sobre todo la amenaza de las redes transnacionales del crimen organizado que buscan debilitar las sociedades de nuestro hemisferio.

“El trabajo del Comando Sur en Panamá genera resultados concretos. Prepara y construye muelles y cuarteles, proporciona aeronaves, embarcaciones, vehículos y herramientas, capacita cada año a cientos de unidades de entrenamiento de seguridad panameños. Las misiones médicas del Comando Sur están llegando a un número récord en Panamá este año. El aumento de asistencia humanitaria a Panamá se debe a la ampliación de nuestra cooperación en materia de seguridad bajo los presidentes Trump y Mulino”, afirmó.
El recorrido del USS Nimitz incluye a otros países latinoamericanos como Perú, Chile y Brasil.
Este portaviones mide unos 333 metros de largo, puede albergar hasta 90 aeronaves entre aviones y helicópteros, y es capaz de desplazar unas 100,000 toneladas a 30 nudos. Se informó que el USS Nimitz funciona como una base aérea móvil capaz de proyectar poder aéreo, apoyar operaciones y responder a crisis a grandes distancias.
El portaviones es acompañado en este recorrido por el USS Gridley, un buque tipo destructor que proporciona defensa avanzada y apoyo operativo, equipado con sistemas de radar y misiles de alta tecnología para enfrentar amenazas.
En conjunto, ambas embarcaciones tienen la capacidad de transportar unos 6,000 tripulantes.









