La recuperación de Suribeth Cortez, la joven que quedó gravemente herida durante el fuerte sismo que sacudió la provincia de Los Santos, comienza a dar señales alentadoras.
Su padre confirmó que los médicos lograron retirarle el respirador mecánico, aunque la paciente continúa bajo vigilancia permanente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Santo Tomás.
La joven, de 21 años, fue trasladada en helicóptero desde Las Tablas hacia la capital debido a la gravedad de las lesiones que sufrió cuando una pared de la vivienda donde se encontraba colapsó sobre ella durante el movimiento telúrico registrado en Macaracas.
Durante su atención médica fue intervenida por un traumatismo en la cabeza y un trauma abdominal cerrado. Tras varios días sedada, despertó y respondió favorablemente al proceso de desintubación, un avance que ha renovado la esperanza de sus familiares.
Los médicos mantienen un monitoreo constante debido a la complejidad de las lesiones que sufrió. Mientras tanto, familiares, amigos y residentes de Macaracas continúan pendientes de su recuperación y mantienen muestras de apoyo y oraciones por su pronta mejoría.
Al momento del terremoto, Suribeth intentaba proteger a su abuela, Alicia De Gracia, quien también resultó herida. La adulta mayor sufrió una lesión en uno de sus brazos, mientras que la vivienda donde residían junto a otros familiares quedó completamente destruida por la fuerza del sismo.









