Una disposición de alcance nacional, contemplada dentro de los reglamentos internos de la Caja de Seguro Social (CSS), ha dejado sin su principal fuente de ingresos a varios vendedores ambulantes que durante años desarrollaron actividades económicas en las afueras de la policlínica Miguel Cárdenas de Las Tablas.
Los afectados solicitaron a las autoridades de la CSS una reconsideración de la medida o, en su defecto, la búsqueda de una alternativa que les permita continuar trabajando mediante una reubicación adecuada.
Los comerciantes señalaron que durante muchos años han ofrecido diversos productos en las áreas externas de la policlínica, entre ellos alimentos preparados, bebidas, billetes y chances de lotería, además de otros artículos de consumo diario.
Según relataron, algunos mantienen estas actividades desde hace más de 10 y hasta 15 años, brindando servicios tanto a pacientes como a funcionarios que acuden diariamente a la instalación de salud. Aseguran además que quienes se dedican a la venta de alimentos cumplen con las disposiciones sanitarias establecidas por el Ministerio de Salud.
Este martes los vendedores fueron recibidos por el director médico de la policlínica, Roy Herrera, quien explicó que la medida responde a una normativa nacional que regula este tipo de actividades en todas las instalaciones de la Caja de Seguro Social y cuyo cumplimiento ha sido instruido a nivel institucional.
Herrera reconoció la preocupación de los afectados y la necesidad que tienen muchas familias de generar ingresos para su sustento. Sin embargo, indicó que la administración está obligada a cumplir con las disposiciones establecidas por la entidad.
El director adelantó que se estarán realizando acercamientos con autoridades locales, entre ellas el alcalde de Las Tablas y el gobernador de la provincia de Los Santos, con el propósito de encontrar alternativas que permitan la reubicación de estos pequeños comerciantes en un espacio adecuado donde puedan continuar desarrollando sus actividades económicas.
Mientras tanto, algunos de los vendedores manifestaron entre lágrimas la difícil situación que enfrentan desde que se les notificó la prohibición de permanecer en el lugar. Señalaron que esta actividad constituye su única fuente de ingresos y el sustento de sus hogares.
“Lo único que pedimos es que nos permitan seguir trabajando en otro lugar. De esto depende la alimentación y los gastos de nuestras familias”, expresó una de las afectadas.
Una situación similar se registra en el Hospital Gustavo Nelson Collado de Chitré, donde vendedores de lotería que tradicionalmente desarrollaban sus actividades en las áreas externas de la instalación también informaron que fueron desalojados en cumplimiento de la misma disposición.









