¡Tremendo 'bololó'! Mani, la canción “Rosita” reunió a Rauw Alejandro, Jhayco y Tainy, pero una sola barra salpicó a Cazzu y terminó provocando la entrada, sin filtro, de Christian Nodal al chat.
Cuando se estrenó “Rosita” el pasado 20 de febrero, muchos fans celebraron el tema como una tregua dentro del urbano. ¿La razón? La colaboración marcaba la reconciliación pública entre Rauw Alejandro y Jhayco, quienes habían mantenido distancia en años recientes. Bajo la producción de Tainy, el junte se veía como señal de paz… pero la calma duró poco.
El verso “Yo me voy y me caso contigo a lo Christian Nodal” fue el que prendió la mecha. La línea fue interpretada por muchos como una referencia directa a la polémica relación del mexicano, especialmente por la rapidez con la que pasó del final con la argentina Cazzu a su matrimonio con la también mexicana Ángela Aguilar en 2024.
Ante el ruido, Rauw fue el primero en reaccionar con un mensaje en redes criticando la era del “chisme”, lo que algunos tomaron como una indirecta en medio del debate.
Pero la que realmente subió la temperatura fue Cazzu. La argentina publicó su extenso texto "Tiradera", donde dejó ver su incomodidad y lanzó dardos sobre la camaradería masculina y el silencio dentro de la industria, dejando entrever su molestia con todo el movimiento alrededor del tema.
La publicación de la argentina es toda una declaración íntima, de cómo intenta separar su parte personal como Julieta y su faceta artística como Cazzu, pero en ocasiones no es posible. Y en esta carta pública la rapera se ha pronunciado sobre la polémica.
"Lo dice como si no fuese exactamente lo que hicieron y como si él no fuese parte".
"El chisme vende más que el arte, apunta uno, como si copiara y pegara el primer pensamiento que tuve. Lo dice como si no fuese exactamente lo que hicieron y como si él no fuese parte, se percibe outsider. No lo dijo él, por eso es inocente. He aquí el primero de los efectos de la camaradería masculina, 'voy a pararme a tu lado y a observarte cometer el crimen sin decir nada, total no será mi crimen'. La tibieza, un gran enemigo del bien", expone Cazzu sobre el post de Rauw Alejandro, y haciéndolo cómplice de la pulla con Nodal.
Y la artista continúa apuntando a todos los que participan en "Rosita", alegando al pacto entre hombres ante cualquier situación.
"El segundo en cuestión se sostiene en su postura porque algunos se saben macabros, aunque me haya dado un abrazo, él acepta lo que es. El tercero o el cuarto (no sé cuántos tuvieron que ser para construir tan olvidable pieza) hacen silencio. A este tipo de varones les encanta el silencio".
El comunicado continúa centrándose entonces en la figura de su expareja Christian Nodal, la mencionada en el featuring: "Un hombre con alma enamorada no es el problema, el problema real se llama Crónica de un abandono. Y no, no es a mí a quien han abandonado. ¿Me sigue o no me sigue?".
"'Se hace la víctima' ¿Víctima yo? ¿Ustedes me vieron? ¿Vieron mi cuerpo sexualizado y mis tatuajes bélicos? ¿Vieron lo que soy? ¿Lo que digo, lo que canto?… Nunca podría ser una perfecta víctima, ni aunque lo fuera. Para el estándar del patriarcado, yo debería haber ardido hace un buen rato. La verdadera víctima tiene una cara regordeta y una piel tersa como un pancito amasado por Dios", declara Cazzu, haciendo alusión a su hija y dejando claro que Nodal no forma parte de su vida por propia voluntad.
Por último, Cazzu se centra en Rosita: "Pienso en beef y en tiradera. Personas tomándose tiempo de producir, pagar, 'escribir' barras o estrofas para convertirlas en descargos, lo mismo que hacían estos dos antes de decidir volver al peneamor que los une".
Cuando parecía que la conversación ya estaba bastante cargada… apareció Nodal.
El cantante mexicano entró directo y sin rodeos: “¡El diablo! Qué dramón por una barra…”, escribió, asegurando que la referencia en la canción es hacia él mismo y hasta en tono de burla por su fama de enamorarse rápido.
Según Nodal, la línea forma parte del lenguaje normal del género urbano y no debe leerse como un ataque. “Estamos hablando de una canción para perrear… no de un tratado de ética y filosofía”, soltó.
Eso sí, también dejó caer que no entiende la “selectividad de la indignación” y pidió no involucrar temas delicados como la maternidad en este tipo de debates públicos.









