La detección rápida de enfermedades de cereales es clave para combatirlas, lo que se puede conseguir con ayuda de unas abejas especialmente entrenadas, asegura el joven investigador serbio Nemanja Filipovic. Solo una abeja basta para la detección. Es decir, de cien abejas se pueden construir cien aparatos de detección, y eso es una muestra de la gran eficacia de este proceso, explicó en Belgrado.
El objetivo de este jovencísimo científico serbio, de solo 18 años de edad, es detectar con rapidez males fúngicos de cereales porque representan un gran problema y porque probar su existencia es un proceso costoso y largo.
Para Filipovic, especializado en electrónica, es posible crear un aparato que de hecho registre lo que detectan las abejas.









