Los expertos a cargo de la administración de las espectaculares ruinas bolivianas de Tiahuanaco, la cuna de las civilizaciones suramericanas, han puesto en marcha un plan para preservar este complejo arqueológico y sacarlo de la crítica situación en que se halla. Las acciones incluyen estudios técnicos para decidir si conviene trasladar a un lugar cubierto algunas de las estelas tiahuanacotas que han ido perdiendo progresivamente sus iconografías, y que hasta ahora han permanecido a la intemperie, expuestas al clima extremo del altiplano andino, a 4,000 metros sobre el nivel del mar.
También se realizarán imágenes tridimensionales de las miles de piezas arqueológicas halladas en el lugar para tener un registro digital de las mismas.
El plan fue anunciado por el director del Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración de Tiahuanaco (CIAAAT), Ludwing Cayo, durante la reciente visita a Bolivia de la directora de la Unesco, Irina Bokova.
Desde hace años preocupa el deterioro de varias estructuras del sitio.









